HARRY STACK SULLIVAN

Antecedentes Biográficos

Harry Stack Sullivan nació en Norwich, Nueva York, en 1892, fue un norteamericano que inició su carrera médica sin las calificaciones formales del personólogo. En el curso de su vida prestó amplios e importantes servicios públicos.

Antes de ingresar en el campo de la psiquiatría, durante la primera guerra mundial, Sullivan fue oficial médico y después trabajo en varias instituciones, entre ellas el servicio de salud pública de Estados Unidos, más tarde Sullivan sufrió la influencia del prominente neuropsiquiatra William Alanson White. En este periodo de su vida Sullivan investigó la esquizofrenia. Desde ese momento consagró su vida al estudio de la psicopatología. Sus dotes de líder eficaz y su voluntad de servicio público lo llevaron a ocupar cargos de presidente de la fundación Willian Alanson White. Director de la escuela de psiquiatría de Washington y director del periódico Psiquiatry, que nació  específicamente para promover su teoría de las relaciones interpersonales.

En la parte final de su vida fue una figura destacada en la especialidad, y participó en actividades como una conferencia de la UNESCO y un congreso internacional de salud mental.

Harry Stack Sullivan, es el más empírico de los teóricos del psicoanálisis. En general, se apega estrictamente a los hechos observados; denomina doctrinas a las teorías que son menos susceptibles  de verificación empírica. Después de Freud, es el primer investigador que propone una teoría sistemática del desarrollo de la personalidad, aun cuando en los primeros trabajos de Jung se encuentran algunos fragmentos de ella. Sullivan llama a su sistema teoría de las relaciones interpersonales.

Harry Stack Sullivan es el más empírico de los teóricos del psicoanálisis. En general, se apega estrictamente a los hechos observados; denomina doctrinas a las teorías que son menos susceptibles de verificación empírica. Después de Freud, es el primer investigador que propone una teoría sistemática del desarrollo de la personalidad, aun cuando en los primeros trabajos de Jung se encuentran algunos fragmentos de ella. Sullivan llama a su sistema teoría de las relaciones interpersonales. Sostiene que, con un sustrato biológico, el hombre es el producto dela interacción con otros seres humanos, y que la personalidad surge de las fuerzas personales y sociales que actúan sobre el individuo desde el momento mismo de su nacimiento. El ser humano se inquieta por dos propósitos, que no se excluyen entre sí: el afán de satisfacción y el anhelo de seguridad. El afán de satisfacción está Ligado sobre todo con las necesidades biológicas; pero el anhelo de seguridad es fundamentalmente resultado de los procesos culturales. Los dos se encuentran entrelazados. Si el medio cultural interfiere notablemente la búsqueda de satisfacción, en lo que se refiere a la actividad sexual, por ejemplo, para ciertos grupos de nuestra cultura, claro que puede convertirse en un problema, pero la mayor parte de los conflictos psicológicos surgen de las dificultades con que se tropieza en la formación de las funciones de seguridad. En opinión de Sullivan, la seguridad se relaciona con un sentimiento de pertenencia y de aceptación. Desde el nacimiento convergen en el niño ciertas posiciones culturales heredadas de las actitudes de los padres y de otras personas significativas que, a su vez, han recibido la influencia de la cultura.

Antes de que el niño comprenda lo que se le dice o de que sea capaz de considerarse como algo distinto del medio que lo rodea, ya se le comunican algunas de las actitudes de quienes lo cuidan, en particular la madre, por medio de la empatía. La angustia, el enojo o la reprobación de parte de la madre, por ejemplo, producen en el niño un sentimiento de desasosiego, de pérdida de euforia. Más tarde el niño es adoctrinado activamente en las sendas de su cultura, y parte del método de enseñanza está constituido por la aprobación o la reprobación que le otorgan sus padres. En otras palabras, la reprobación concedida por los padres, o por otras personas, produce un sentimiento de inseguridad y de angustia. Después, .el niño se da cuenta de que los artificios que antes empleaba para obtener la satisfacción de sus deseos, como gritar cuando tiene hambre, ya no sólo son ineficaces, sino que en realidad provocan reprobación. De este modo, tienen que inhibirse las normas de conducta que ya se habían establecido, con el consiguiente aumento de tensión en los músculos conectados antes con esas actividades. Así, la inhibición del grito provoca tensión en los músculos de la garganta; esta tensión en los músculos es una condición indispensable para que experimente la angustia, que siempre está vinculada a la interacción de otros individuos, esto es, a las relaciones interpersonales.

La angustia

Según Sullivan, es una fuerza muy poderosa en la formación de la personalidad pero es restrictiva, porque interfiere la observación, (disminuye la capacidad de discriminación y obstruye la adquisición del conocimiento y de la comprensión. Provoca el recuerdo detallado de las circunstancias que la originaron y aminora la posibilidad de previsión.

En síntesis, “cuando existe angustia ésta tiende a impedir la comprensión de la situación en que fue provocada”. Tratando de evitar el sentimiento de incomodidad que le produce la reprobación, el niño tiende a desarrollar y a destacar aquellos aspectos de sí mismo que agradan o son aceptados por los adultos que le son significativos. Se mantiene alerta para advertir cuáles de sus acciones merecen aprobación y cuáles son reprobadas. Y en esta actitud vigilante se desenvuelve la personalidad. Aquellos aspectos que tropiezan con la reprobación tienden con frecuencia a ser “disociados” por la persona, dejando de reconocerlos como parte de ella misma. Pero no todo lo que se ve negativamente es disociado. Algunos aspectos pueden conservarse conscientemente, sólo que con el marbete de “ser malos”. De este modo, el individuo puede ejecutar una acción por la cual era reprendido en su niñez, con la conciencia de que, por hacerla, “es malo”. Parte de su actividad no atrae particularmente la atención de las personas significativas y el propio niño puede darse cuenta o no de ello.

Entonces podrá hacer uso de la distracción selectiva. Si un comportamiento semejante llega a importar después a los demás, hasta el punto de atraer su atención, el niño puede incorporarlo fácilmente a su propio sistema. En cambio lo disociado no se puede incorporar con facilidad. El individuo continuará negando su existencia, hasta que, por medio de un procedimiento terapéutico, resulte capaz de experimentarlo emotivamente como parte de sí mismo. Sin embargo, la frontera que separa la distracción selectiva de la disociación no es una línea bien definida y su diferencia es solamente de grado.

Sullivan hizo mucho hincapié en el concepto de la sociedad como creadora de la personalidad del hombre. Un aspecto importante de su teoría es el hecho de que el hombre puede cambiar, cambia y debe cambiar el patrón básico de su personalidad a medida que se desarrolla y llega a su madurez. Por otro lado, la teoría de Sullivan postula que el hombre vive en su sistema de tensiones, que existe un sistema de tensiones dentro de cada hombre y er1tre éste y sus semejantes. La estructura total, aunque retiene una forma básica, puede ser alterada, dependiendo de las tensiones que existan en el sistema.

Descripción de la Conducta Humana

El término personalidad era una palabra, más que una entidad de estudio para este autor. Su teoría subraya las relaciones entre las personalidades y no la personalidad individual, ya que el hombre no existe como un ser aislado, sino en relación con otros. El hombre es un sistema orgánico que opera, su cuerpo puede condicionar su personalidad, pero sólo hasta el grado en el que su cuerpo sea necesario para su vida.

En ocasiones puede hacer a un lado sus necesidades biológicas para satisfacer las necesidades de su sistema social que puede ser, y con frecuencia lo son, muy poderosas.

Es importante para Sullivan y su teoría, la forma en que el ser humano se desarrolla durante los primeros años de su vida, en la infancia, la niñez y la adolescencia. Esto quiere decir que los patrones interpersonales de los primeros años son extraordinariamente importantes para la personalidad, sin que se piense que pueden borrar el efecto de los determinantes sociales de la misma. Consideramos que para estudiar a este autor, lo podemos hacer agrupando sus conceptos en: relaciones interpersonales, sistema de tensión, ansiedad, dinamismos, personificación y experiencias cognoscitivas.

Relaciones Interpersonales

La personalidad nunca podrá ser abordada para su estudio como algo aislado de las demás, sino en relación con otras personalidades.

Sullivan piensa que las relaciones interpersonales son el fundamento de la personalidad. Desde su nacimiento el hombre entra en contacto con otros seres humanos, contacto que persiste a lo largo de su vida.

La personalidad individual sólo se puede desplegar en relación con otras personalidades. No todos los contactos son entre seres humanos, ya que también se pueden establecer relaciones entre otros seres y entidades ficticias, pero, en cualquier caso, la reciprocidad entre los seres humanos es un aspecto muy importante dentro de esta teoría. Cuando la relación es con una figura ficticia, ésta se basa en la personificación de un ser humano que fortalece a la imagen. Aun en los casos de personalidades no vivas, existe una interacción, ya que esta figura ficticia afectará en alguna forma la conducta de la personalidad viviente. A medida que transcurre el tiempo, el hombre puede modificar esta personalidad ficticia, pero una vez que la ha construido, ésta tiene poder suficiente para afectarlo en su conducta. El tema de las relaciones interpersonales actúa también en los sueños, en forma análoga a lo que sucede con la imagen ficticia. Para Sullivan, este proceso de relación interpersonal existe en todos los niveles o procesos psicológicos, como puede ser la imaginación, la percepción, la memoria y el pensamiento. Todos estos procesos invariablemente estarán relacionados con otras personalidades, no son autónomos de cada sistema y por supuesto, se ven influidos por otros seres humanos.

Todo lo que hacemos es el resultado del orden social en que vivimos. Y al vivir en una sociedad, todos los seres sociales que nos rodean ejercen algún efecto sobre nosotros, aunque aparentemente no lo parezca.

Por ejemplo, en el caso de los aspectos oníricos, soñamos con otras personas o con cosas y objetos de otros sujetos; la percepción del mismo estímulo por diferentes individuos se ve influida por los antecedentes de cada uno de ellos, entre los cuales tenemos las relaciones que hayan existido con otras personalidades. Aquello que recordamos también está influido por estos procesos interpersonales, pues la historia previa del sujeto con las figuras importantes o significativas serán, hasta cierto punto, factores determinantes del material recordado. Nuestro pensamiento también se ve orientado y, por lo tanto, influido por las personas con las que vivimos.

Sistema de Tensión

Para Sullivan, el hombre lucha en forma constante para disminuir las tensiones de su vida. Él denominó euforia a la falta total de tensión encontrándose en el polo opuesto un estado de tensión semejante al observado en la psicosis. El hombre tratará de reducir cualquier tensión que ponga en peligro su seguridad. La tensión puede surgir de dos fuentes: las necesidades orgánicas y la inseguridad social, ambas productoras de ansiedad. Las necesidades orgánicas pueden ser generales o específicas; ejemplos de las primeras serían la urgencia de agua o alimento, de las segundas serían el que el agua sea dulce o que el alimento sea una torta.

Las necesidades por lo general se satisfacer dentro de lo socialmente aceptable. Además de esto, éstas se organizan jerárquicamente en más o menos importantes en cuanto a la tensión que reducen. El hombre está rodeado por sentimientos de ansiedad desde el momento en que nace; desde la ansiedad de la madre en su preocupación de cuidarlo en forma apropiada, hasta la preocupación de la sociedad en general, en cuanto a salvaguardar el bienestar y seguridad de sus miembros. La amenaza a la seguridad del individuo puede ser real o imaginaria, pero cualquier caso estas situaciones de ansiedad se pueden disminuir con patrones de conducta semejantes. El rechazo social, real o imaginario, es también una fuente importante de ansiedad. De acuerdo a Sullivan, el hombre tiene una personalidad que lucha para equilibrar sus tensiones. Cuando esto se logra, la persona está feliz y libre de ansiedad; sin embargo esto se logra sólo en el caso de que no existan fuerzas externas de presión. Esto, por supuesto, no se puede establecer nunca con cierto grado de permanencia, ya que el hombre se encuentra en constante contacto con otras estructuras productoras o poseedoras de tensión.

Suponiendo que pudiera lograr un estado equilibrado dentro de sí mismo, éste no asegura que no se verá afectado por otras personas y sus sistemas de tensión. Cuando por alguna razón, e: hombre sufre tensiones fuertes y crónicas, puede desorganizarse la estructura de su personalidad en forma tal que llegue a un estado psicótico.

La Ansiedad.

La ansiedad es uno de los principales motivadores de la vida; puede ser productiva o destructiva. Productiva, cuando es poca o ligera y hace que el hombre no permanezca inmóvil en un punto muerto. Es destructiva cuando produce en el hombre una confusión total y lo imposibilita para conducirse en forma inteligente. La ansiedad puede variar en intensidad, haciendo que el hombre se comporte de diversas maneras, pudiendo llegar, en situaciones extremas, a la neurosis o a la psicosis. Para Sullivan, la individualidad de cada individuo está dada por la forma particular que tiene que manejar su ansiedad, ya que ésta existe en todos los seres humanos.

La primera experiencia que tiene el hombre es el encuentro con una madre ansiosa y preocupada, como ya vimos anteriormente; por medio de la empatia, el niño absorbe estos sentimientos de ansiedad. En un principio conocía únicamente lo que eran el dolor y el placer; gradualmente empieza a darse cuenta de que está rodeado por un mundo que lo puede dañar, lastimar. Por medio del pensamiento paratáxico, que veremos posteriormente, empieza a establecer asociaciones entre actividades que no son realmente productoras de ansiedad, con situaciones que considera o percibe como ansiosas.

Sistema del Self

Como resultado de la ansiedad vivida por el niño, surge y se crea el sistema de self. Este sistema mantendrá seguro al sujeto, alejado de la tensión. En el niño, conformarse a las reglas sociales de sus padres le evita la ansiedad; no conformarse, la produce. La ansiedad da como resultado tensión, y ésta es dolorosa. Como solución, el niño creará una manera de hacer las cosas de acuerdo a lo que socialmente está establecido, pues sucede que muchas veces este sistema del self, no corresponde al self real. Cuando se percibe que el sistema del self creado evita la ansiedad, se puede aislar del self real, que con frecuencia puede estar en contra de lo que el sistema del self hace para conformarse a la sociedad. Este sistema del self tiende a persistir y a ser reforzado a medida que transcurre la vida, ya que es muy valioso para reducir las tensiones. En ocasiones este self y sus demandas de conformidad no están de acuerdo con el self real. La personalidad continúa usando el sistema del self, especialmente para protegerse de la crítica proveniente del self real. Entre más grande sea la distancia que separa a estos sistemas, el real y el creado, se vuelven más complejos e independientes como medios de defensa contra la ansiedad, y si esta distancia se hace más grande, se puede desarrollar una situación esquizoide. Sullivan pensó, de todas maneras, que algún tipo de sistema del self era esencial para evitar o, por lo menos, para reducir la ansiedad del mundo en el que vivimos.

Etapas de desarrollo

Sullivan postula siete etapas de desarrollo, que a continuación presentamos en forma muy breve:

ETAPA DESARROLLO
APROX.
ZONA CORPORAL SISTEMA DEL SELF EXPERIENCIAS,INTERPERSONALES.
Infancia 0 a 18 meses (Nac. Hasta aparición del lenguaje
articulado)
La boca Apenas está en surgimiento Alimentación
(pecho – pezón) dependencia de,los
padres
Niñez 18 a 20 meses hasta 4 ó 5 años Ya
reconoce roles sexuales.
Personificaciones,dramatizaciones
Juvenil 5 ó 6 años hasta los 11 años Zona genital(latente) Integra
necesidades y control interno
Socialización,
cooperación. Es dependiente
Preadolescencia 11 a 13 años Genital emergente Estabilizado más o menos Necesidad
de compañeros del mismo sexo
Adolescencia temprana 15 a 17 años Genital
completamente
Confuso
continua estabilizándose
Lujuriosas
Adolescencia tardía 17 a 19 años Cuerpo totalmente maduro Integrado y estabilizado Seguridad
es,independiente
Adultez 20 a 30 años Estabilizado Independiente
y,social

Referencia Bibliográfica

Luza, R., (2005), Psicología de la Personalidad, Arequipa, Perú

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