Sí te pones a pensar en tu marca favorita, serías capaz de cambiarla por la competencia. Existen clientes que son completamente fieles a un negocio y no lo cambian por nada, incluso lo recomiendan entre su círculo social cercano. Además de estar siempre al día en sus pagos.

A este tipo de clientes, muchas empresas no le toman la atención debida y dedican mayor parte de su tiempo a solucionar los problemas de los clientes más problemáticos.

Es momento de reflexionar y pensar que es mucho más difícil conseguir nuevos clientes que conservarlos, por lo tanto se recomienda crear un nuevo sistema de atención a este tipo de público que puede hacernos publicidad gratuita, al recomendar a la empresa sin nada a cambio, como se sabe este tipo de recomendaciones son las más valoradas entre personas que aún no consumen nuestro servicio.

Para hacer sentir a los clientes más valorados, algunos negocios envían tarjetas de felicitación en fechas importantes, atiendes sus dudas con mayor rapidez o les dan otro tipo de facilidades. Aunque los clientes incondicionales representen un tamaño pequeño en el porcentaje de todos nuestros clientes, nos brindan el mayor número de ingresos y nos ayudaran a salir a la empresa de situaciones de riesgo por su confiabilidad. Todas estas acciones deben ser tomadas sin descuidar el otro tipo de segmento de clientes.

Sí aún no se tiene identificado a este importante tipo de clientes, es momento de comenzar a clasificarlos y brindarles una mejor atención que nos asegure un porcentaje de ventas fijas a largo plazo. Sí aún tiene dudas de la efectividad de satisfacer al cien por ciento a sus clientes más fieles puede leer un libro interesante “Raving Fans” (Clientes Incondicionales) escrito por Ken Blanchard y Sheldon Bowles, en el cual se quiere dejar claro el mensaje de que ya no es suficiente tener clientes satisfechos sino que necesitamos clientes incondicionales.