Las decisiones pueden clasificarse según varios criterios:

Según el grado de estructuración pueden ser programadas y no programdas.

Decisión programada:Son decisiones cuyo procedimiento se encuentra establecido y cuya ejecución obedece a un cronograma, son repetitivas y rutinarias, son tácticas, de corta duración y de efecto inmediato.

Decisión no programa:Son aquellas que no están programadas, ocurren como resultado de la interacción de la empresa con el entorno, son espontaneas, estocásticas y son de carácter táctico y de efecto mediato o de largo plazo.

Según el grado de urgencia pueden ser:

De rutina: Las mismas circunstancias recurrentes llevan a seleccionar un curso de acción ya conocido.

De emergencia: Ante situaciones sin precedentes se toman decisiones en el momento a medida que transcurren los eventos. Pueden tomar la mayor parte del tiempo de un gerente.

Según el nivel e importancia para la organización pueden ser:

Estratégicas: Decidir sobre metas y objetivos y convertirlos en planes específicos. Es el tipo de decisión más exigente y son las tareas más importantes de un gerente.

Operativas: Son necesarias para la operación de la organización e incluye resolver situaciones de gente (como contratar y despedir) por lo que requiere de un manejo muy sensible.