INTEGRACIÓN VISCERAL

1. Consideraciones Generales

La integración de las funciones viscerales se realiza por medio de mecanismos fisiológicos que ocurren en todos los niveles del sistema nervioso desde los receptores interoceptores hasta la corteza cerebral.

La aferentación visceral y somática llega al sistema nervioso a través de los nervios craneales y espinales. La aferentación se realiza asimismo a través de los nervios craneales y espinales, con respuestas que se producen en efectores de ambos tipos (músculos y glándulas) en la mayoría de los casos.

Esto indica que las reacciones viscerales se expresan conjuntamente con la actividad somática, por lo que no es posible separar la esfera somática de la visceral.

Las vísceras con cada uno de los órganos -encerrados en las cavidades del cuerpo, como el cerebro, corazón , pulmones, páncreas, hígado, intestinos , etc.

Los receptores de las fibras aferentes viscerales registran tres tipos de estimulos:

l. Los Estímulos Mecánicos

Estos receptores responden a cambios de presión que ocurren en las vísceras huecas o en los vasos. De particular interés son los receptores de presión intravascular que se localizan en el seno carotídeo y el arco aórtico, en las paredes de las venas cavas y de la arteria pulmonar, en el mesenterio cerca de los vasos y en las paredes de las aurículas. En conjunto, estos receptores dan la información que regula la presión arterial y controla el gasto cardíaco.

2. Estímulos Químicos

Los receptores se localizan dentro o fuera de las vísceras. En el cuerpo carotideo y aórtico hay receptores sensibles a la disminución del PH , a la disminución de la presión parcial del oxígeno y al aumento de la presión del bióxido de carbono.

3. Estímulos de Dolor

La percepción del dolor visceral está relacionada con la tensión excesiva de las vísceras o con cambios metabólicos producidos a nivel celular y en algunos casos por isquemia.

Los receptores de la información gustativa cursan por los nervios craneales VII, IX, X . Las fibras del VII tienen su soma en el ganglio geniculado, las del IX en el ganglio petroso y las del X en el ganglio nodoso. Las ramas centrales de estas neuronas penetran al tallo cerebral para incorporarse al haz solitario y terminan en la parte rostral del núcleo gustatorio.

Los receptores olfatorios constituyen un tipo especial de neuronas que por una parte actúan como receptores y por otra conducen impulsos al SNC.

La información que llega al SNC es distribuida a diferentes niveles, desde la corteza cerebral hasta la médula espinal, pasando por el diencéfalo y el tallo cerebral.

2. Niveles de Integración Visceral

2.1  Nivel Cortical

Las áreas 4,6, 8 de la corteza cerebral influyen en las acciones pupilares, digestivas y vasomotoras. La estimulación del lóbulo frontal produce aumento de la presión arterial. La estimulación de la circunvolución del cíngulo origina cambios cardiovasculares, piloerección, midriasis e incluso paro respiratorio.

La influencia de la corteza cerebral sobre las funciones viscerales se ejerce a través de hipotálamo (las sensaciones de hambre, sed, etc. Son controladas por esta estructura).

2. 2 Nivel Hipotalámico

El hipotálamo influye sobre la frecuencia cardiaca, la presión arterial, los movimientos respiratorios, la contracción de la vejiga, la piloerección y el diámetro pupilar.

Las áreas posteriores del hipotálamo están relacionadas con el sistema autónomo simpático y las anteriores con el parasimpático.

El hipotálamo, además de la integración visceral, está relacionada con: el metabolismo de nutrientes, regulación de la temperatura, equilibrio hídrico, sueño y vigilia, expresión emocional y tiene una correlación con las funciones endocrinas.

2.3 Nivel del Tallo Cerebral

El Tallo Cerebral contiene los núcleos de la columna eferente que forma al parasimpático craneal (núcleo de Edinger- Westphal, núcleos salivales superior e inferior y núcleo dorsal del vago), por lo que tienen control sobre la actividad del músculo liso, cardiaco y de las glándulas. Además contiene las vías ascendentes y descendentes que la relacionan con los centros viscerales del hipotálamo y de la médula.

En el bulbo raquídeo se hallan los mecanismos más importantes que controlan las funciones respiratoria y cardiovascular.

2.4. Nivel Medular

En este nivel se llevan a cabo el control de las funciones sexuales (erección y eyaculación) micción y defecación, además de otros reflejos incondicionados. La médula contiene en su porción toraxolumbar la parte simpática del sistema neurovegetativo y en su porción sacra la parte parasimpática.

A la médula llega información de los receptores exteroceptivos, propioceptivos e interoceptivos; para que cumpla sus acciones viscerales.

También le llega información del tallo y corteza cerebral y del hipotálamo; información que es utilizada para la elaboración de respuestas intersegmentarias.

2.5 Nivel Efector

Lo constituye el llamado sistema neurovegetativo o sistema nervioso autónomo (SNA) formado por el Simpático (SNS) y el parasimpático (SNPS). Ambos sistemas tienen su soma dentro del SNC, formando núcleos en la sustancia gris de la médula espinal; ellos son el intermedio lateral, el intermedio medial y se extienden desde el segmento Tl al L2. La división Parasimpática tiene sus núcleos en el tallo cerebral y en la región sacra de la médula espinal. Esta última contiene el núcleo Parasimpático sacro a nivel de S2, S3 y S4 en la parte intermedia de la sustancia gris. El componente craneal del ”PS” está constituido por los núcleos de Edinger Westphal, salivales superiores e inferiores y dorsal del vago, situado en el Tallo Cerebral.

Las fibras de “S” como del “PS” constituyen la vía de salida para las respuestas de la integración visceral; todas preganglionares que terminan haciendo sinapsis en ganglios cuyas neuronas dan origen a las fibras postganglionares que llegan directamente a la glándula suprarrenal, donde hacen sinapsis con células de la parte medular de dicha glándula suprarrenal (explicación es que la médula de la glándula suprarrenal es un ganglio modificado).

Las fibras preganglionares del “S” terminan en los ganglios de la cadena lateral (ganglios simpáticos) o en los ganglios celiaco y mesentéricos inferior y superior (ganglios paravertebrales).

Las Fibras preganglionares del “PS” terminan en los siguientes ganglios: ciliar y epiescleral, las que proceden del núcleo Edinger-Westphal, efenopalatino, submandibular, sublingual, las del núcleo salival superior, el óptico y las del núcleo salival inferior.

Las fibras procedentes del núcleo dorsal del vago y del parasimpático sacro terminan en los ganglios localizados en la pared o en la vecindad de las vis ceras.

De los ganglios citados, parten fibras que terminan en los efectores viscerales. Las acciones del “S” y del “SP” producen respuestas complementarias y armónicas sobre los efectores viscerales.

La acción del “S” es generalizada, produce reacciones más globales, en vista que sus fibras preganglionares son menores con respecto a las postganglionares. En el “PS” y sus acciones son  puestas a excepción de las glándulas salivales en las que ambos producen secreción, aunque la saliva tiene características diferentes.

3. Reflejos Viscerales

3.1 Defecación

En este reflejo, el estímulo es la acumulación de heces en el recto, que distiende  sus paredes . La información de la defecación es llevada a la médula sacrolumbar del simpático  donde se integra el reflejo cuya respuesta consiste en contracciones peristálticas del recto y relajación del esfínter anal interno (acción parasimpática, s2-s3-s4) .

La corteza cerebral tiene influencia sobre la actividad rectal y sobre el esfínter exterior del ano, cuya contracción voluntaria puede detener la defecación.

3.2 Micción

El estímulo es la distensión de la vejiga cuando la orina se acumula hasta cierto limite, estimulando los receptores de la presión de la pared vesical, la información del deseo de miccionar llega a la médula lumbosacra. Los impulsos eferentes que se descargan a través de fibras somáticas (que inervan a los músculos del piso pélvico) y viscerales generales parasimpáticas, cursan por los nervios pélvicos.

Los efectos son: contracción del músculo detrusor con relajación del piso pélvico, del esfínter vesical y del esfínter estriado de la uretra También intervienen la contracción de músculos abdominales.

3.3 Reflejo Oculacardiaco

AL ejercer presión sobre los globos oculares se produce una disminución de la frecuencia cardiaca y respiratoria La información es conducida por el V hacia el tallo cerebral.

Algunos otros reflejos viscerales son: el pupilar, el lagrimal, el salival, el de vómito, tos y deglusión. En todos ellos se puede apreciar que la mayor parte de la acciones reflejas son viscerosomáticas ya que la información puede provenir de receptores viscerales y somáticos y en las respuestas frecuentemente participan efectores de ambos tipos.

4. Trastornos Psicofisiológicos

La alteración de la integración visceral puede provocar algunas trastornos como: taquicardias, palidez o rubor facial, la úlcera péptica, obesidad, anorexia nerviosa, bulimia, trastornos cardiovasculares y respiratorios, trastornos de la potencia sexual, trastornos psicofisiológicos alérgicos y cutáneos, artritis reumatoidea, cefaleas propensión a los accidentes.

En el tratamiento de estos trastornos debe participar el neurólogo, psiquiatra y psicólogo. La somatoterapia y la psicoterapia juegan un papel muy importante en el tratamiento de estos trastornos.

Bibliografia

Salas, J. (2004). Neuropsicología. Perú

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