Fundamentos científicos de la investigación psicológica

La ciencia es el producto de la combinación de racionalismo y empirismo. Se requiere que todos los interrogantes sean probados a través de la experimentación y observación y que todos los resultados estén sujetos a alguna forma de análisis racional o evaluación.

En la investigación psicológica se han practicado ampliamente dos métodos: el inductivo y el deductivo.

En el método inductivo el objetivo es simplemente recopilar datos empíricos e identificar leyes. El objetivo a largo plazo es desarrollar generalizaciones o teorías.

Los investigadores que se va en de este método rechazan el método que consiste en “probar teorías” bien sea porque consideran que este último es menos productivo o porque a su área de estudio le falta teoría.

En el método deductivo el objetivo es probar las implicaciones de las teorías. Tales implicaciones se deducen de teorías y se expresan en la forma de una hipótesis. La hipótesis es un enunciado de relación entre hechos empíricos.

El siguiente paso en el método deductivo, después de expresar el problema en la forma de una hipótesis, es someter ésta a la verificación empírica.

Si los resultados de la hipótesis predicha son verificados repetidamente, se fortalecen los enunciados teoréticos de los cuales fue derivada; de otra manera se debilitan.

En el método deductivo, los investigadores van de las relaciones generales a las específicas, y en el método inductivo van las relaciones especificas a las generales.

Cualquiera que sea el método, la ciencia tiende a producir datos objetivos, públicos, confiables y precisos.

Los productos de la ciencia incluyen observaciones, hechos, leyes y teorías. Los hechos son observaciones de eventos o relaciones entre eventos que tienen un alto nivel de confiabilidad. Una ley es un enunciado de relación, expresado por lo general en forma matemática, entre eventos de mayor confiabilidad que los simples hechos ciéntíficos. Una teoría es una conceptualización del objeto de estudio que refleja la comprensión del científico sobre éste.

El operacionismo es un método de definición de conceptos que los psicólogos han adoptado para hacer claros los conceptos que utilizan. Este método pretende definirlos en términos de las acciones requeridas para manipular y medir los procesos designados por los conceptos. La medida y la instrumentación son dos operaciones que usan los científicos para definir conceptos.

Los objetivos finales de la ciencia son la descripción, explicación, predicción, control y comunicación.

Los hechos y observaciones ofrecen una descripción del objeto de estudio. Cuando se encuentra que las relaciones de bajo orden, son un caso de las relaciones de más alto orden se dice que se las ha explicado. La predicción es quizás la mejor medida de la comprensión del científico sobre el objeto de estudio. La habilidad para controlar al objeto de estudio por las consecuencias predictibles es de considerable importancia, ya sea en el contexto de la investigación básica o de la aplicada. La comunicación no es menos importante; sin ella los hallazgos científicos no poseerían más valor que el que los investigadores mismos derivaran de ellos.

El único objetivo de la investigación básica es mejorar el conocimiento. Los investigadores son relativamente libres de estudiar cualquier problema que les pueda llegar a interesar. El objetivo de la investigación aplicada es recoger los datos que puedan ser útiles en la solución de problemas prácticos. Los investigadores en este contexto tienen generalmente menos libertad para escoger los problemas que deseen estudiar.

Algunos de ellos tienen prioridad sobre otros y existe, en general, urgencia por su solución. Las dos formas de investigación son interdependientes. Ambas son importantes en la empresa de reunir conocimiento.

Bibliografía

Arnau, J., (1980), Psicología Experimental. Un enfoque Metodológico, México: Editorial Trillas, S. A.

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