graduados

Elegir bien una carrera profesional no solo produce beneficios personales sino también evita problemas para las empresas ya que alguien que no está a gusto con su carrera terminara dejándola o cambiando constantemente de trabajo.

Al momento de escoger una carrera profesional la mayoría de jóvenes tienen una predilección por las carreras que tienen mayor empleo y posibilidad de ganar más dinero, si bien las aspiraciones pueden ser buenas los resultados muchas veces demuestran lo contrario.

Los medios de comunicación, familia y amigos promueven estudiar carreras que producen mucho dinero, empleo o que se encuentran de moda. La posibilidad de encontrar empleo es muy importante pero no es determinante para elegir la carrera en la que podamos desenvolvernos.

Es por ello que debemos analizar nuestra identidad, capacidades y características personales, solo así el estudiante podrá desplegarse satisfactoriamente en su futuro laboral. Se debe responder con mucha sinceridad:
¿Me quiero dedicar a esto toda mi vida?
¿Seré feliz realizando esto?

Lo primero que se debe hacer es elegir el campo profesional: ciencias sociales, ingenierías o salud. Luego informarnos muy bien sobre las áreas de nuestro interés a través de charlas y eventos escolares asimismo realizar un proceso de autoconocimiento para reconocer nuestras capacidades.

Lo recomendable es acercarse a un psicólogo que le pueda ayudar a definir su vocación.