BIOGRAFÍA Y TEORÍA DE JOHN DOLLARD Y NEAL MILLER

Antecedentes Biográficos

John Dollard y Neal Miller nacieron ambos en Wisconsin, impartieron clases y trabajaron juntos en el instituto de relaciones humanas en 1930 en un esfuerzo por explorar las relaciones interdisciplinarias entre psicología, psiquiatría, sociología y antropología. Dieron como resultado una teoría de la personalidad basada en las teorías de reforzamiento del aprendizaje de Clark Hull y la teoría psicoanalítica de Freud. Esta integración dio como resultado una teoría conductista que se volvió representativa de la corriente psicológica a lo largo de la mayor parte del siglo XX.

John Dollard, nació en 1900, cursó la licenciatura en la Universidad de Wisconsin y la maestría y. el doctorado en la de Chicago, fueron sus intereses primarios en Sociología y Antropología. Neal Miller, nació en 1909, estudio su licenciatura en la Universidad de Washington y la maestría en Stanford y el doctorado en Yale, sus intereses primarios estaban en la Psicología Experimental; ambos recibieron un entrenamiento psicoanalítico.

John Dollard murió en New Haven, Connecticut en 1980, Neal Miller pasó más de veinte años en la Universidad Rockefeller y desde 1985 ha sido Investigador Asociado en el Departamento de Psicología en la Universidad de Yale. John Dollard, Neal Miller y B.F. Skinner son teóricos de la conducta del aprendizaje que enfatizan la experiencia y el aprendizaje como las fuerzas primarias que moldean a la conducta humana.

La orientación de Dollard y Miller ha sido llamado Teoría Psicoanalítica del Aprendizaje, debido a que es un intento creativo de reunir los conceptos básicos de la teoría psicoanalítica Freudiana con las ideas, lenguaje y métodos de investigación experimental de laboratorio sobre aprendizaje y conducta.

Skinner adoptó un punto de vista, conociendo ahora como conductismo racional, solo se basa en principios conductuales. Al hacerlo, así, sugiere que el termino personalidad y teorías de la personalidad, sin embargo, su trabajo incluye puntos de interés para el estudio de la personalidad, siendo incluido en los libros sobre teoría de la personalidad.

Los puntos de vista de Dollard, Miller, Skinner, sobre la personalidad se derivan de procedimientos experimentales y de laboratorio en lugar de hacerlo de investigaciones clínicas.

El Análisis Experimental de la Conducta

Las teorías de la conducta y del aprendizaje tienen sus raíces en un punto de vista filosófico, el empirismo, el cual sugiere que todo el conocimiento se origina en la experiencia. John Locke (1634 – 1704) sugirió que al nacer, la mente es una pizarra en blanco en la que la experiencia sensorial escribe en una variedad de formas diferentes. Las teorías de la conducta y del aprendizaje afirman que el conocimiento valido surge de la experiencia y necesita ser confirmado con ésta, en forma continua.

La teoría conductual comienza en Rusia, donde Ivan Pavlov (1849 – 1936) demostró y articulo una forma de aprendizaje conocido como condicionamiento clásico. En una situación de laboratorio clásica Pavlov tomo a un perro hambriento y le presento comida, un estímulo incondicionado que de forma normal produce salivación, una respuesta incondicionada o automática, luego presento en forma simultanea la comida con el sonido de la campana, un estímulo neutro, que de manera normal no produce salivación. Después de varias presentaciones de estos dos elementos juntos. Pavlov podía presentar solo el sonido de la campana y el perro salivaba. El sonido de la campana se había convertido en un estímulo condicionado. Pavlov mostró que al emparejar un estímulo incondicionado con un neutro, podía producir una respuesta que antes habría sido producido solo por el estímulo original. John Watson (1878 – 1958), el padre del conductismo estadounidense, expandió el condicionamiento clásico en una teoría del conductismo en la que recomendaba que la psicología enfatizara el estudio de la conducta manifiesta en lugar de la cubierta.

Edwin Thorndike (1874 – 1949), realizo varios experimentos con animales para obtener mayor comprensión del aprendizaje, la ley que formulo de importancia es la ley del efecto, la cual establece que cuando una conducta o ejecución es acompañada por satisfacción, tiende a suceder de nuevo. Si la ejecución es acompañada por frustración tiende a disminuir, ahora se reconoce que la ley del efecto no necesariamente es universal, en ocasiones la frustración conduce a un incremento en los esfuerzos por lograr la ejecución al logro del objetivo propuesto. Clark Hull (1854 – 1952), su teoría sistemática del aprendizaje se basa en el concepto de reducción del impulso, influyo de forma directa en el desarrollo de la teoría de la personalidad de Dollard y Miller.

Hábitos, Instintos y el Proceso del Aprendizaje.

Dollard y Miller enfatizaron el papel del aprendizaje en la personalidad y pusieron menos énfasis en la estructura de la personalidad, sugirieron (1950) que la estructura de la personalidad puede ser definida en forma simple de hábitos.

Los hábitos se refieren a algún tipo de asociación aprendida entre un estímulo y una respuesta que los hace ocurrir juntos con frecuencia, los hábitos representan una estructura temporal ya que pueden aparecer ó desaparecer.

El interés principal de la teoría de Dollard y Miller es especificar aquellas condiciones en el ambiente que fomenten la adquisición  de hábitos.

La dinámica primaria que subyace al desarrollo de la personalidad y a la adquisición de hábitos es la reducción de impulsos. Dollar y Miller se basaron en gran medida en la teoría sistemática del aprendizaje de Clark Hull fundada en el concepto de reducción del impulso. Un impulso es una estimulación intensa que produce incomodidad, tal como el hambre. Hull creía que el aprendizaje ocurre sólo si una respuesta de un organismo es seguida por la reducción de alguna necesidad o impulso. El bebé aprende a mamar del pecho o de un biberón de leche para aliviar el hambre. Si cualquiera de estas dos situaciones de cómo resultado alguna reducción de un impulso o necesidad, el bebé no continuaría ejecutando esa actividad. Dollard y Miller señalaron que reducir un impulso es reforzante para un individuo y, por tanto, un individuo se comportará de tales formas que alivien la tensión creada por impulsos intensos.

Los impulsos primarios son aquellos asociados con procesos psicológicos que son necesarios para la supervivencia de un organismo, tales como los impulsos de hambre, sed y la necesidad de dormir. Rara vez se observan los impulsos primarios en unan forma directa debido a que la sociedad ha desarrollado algunos medios para reducir el impulso antes de que se vuelva abrumador. Por tanto, los impulsos primarios, en general, son satisfechos por medio de impulsos secundarios.

Los impulsos secundarios son aprendidos con base en los primarios. Dollard y Miller los consideran como rebuscamientos de los impulsos primarios. Un ejemplo de un impulso secundario es: ser motivado a comer a las 6:30 p.m., o a la hora acostumbrada por cada quien. Otros ejemplos son: desear ganar dinero para comprar comida y la satisfacción de otros impulsos de comodidad física en el modo normal de la propia cultura.

Dollard y Miller distinguieron también entre reforzadores primarios y secundarios. Un reforzador es cualquier acontecimiento que incremente la probabilidad de una respuesta particular. Los reforzadores primarios son aquellos que reducen impulsos primarios, tales como comida, agua o el sueño. Los reforzadores secundarios originalmente son neutros pero adquieren valor de recompensa con base en haber sido asociados con reforzadores primarios. El dinero es un reforzador secundario debido a que se puede usar para comprar comida. La sonrisa o una palabra de elogio de una madre también es un reforzador secundario, asociado con un estado de bienestar físico.

Se adquieren hábitos y se desarrollan respuestas conductuales especificas a través del proceso de aprendizaje.

Dollard y Miller, sugirieron que el proceso de aprendizaje puede ser debido de manera principal en cuatro partes equivalentes:

Un Impulso. Corno ya se ha visto es un “estimulo” que impele a una persona a actuar, pero en ninguna forma dirige o específica la conducta. Tan sólo la impele.

Un indicio. Se refiere a un estímulo específico que le indica al organismo cuándo, dónde y cómo responder. Por ejemplo, arcos amarillos de Mc Donalds pueden actuar como un indicio que nos dirige a detenernos y comprar algo de comer. El sonido de una campana o la hora en un reloj es un indicio para que los estudiantes entren o salgan del salón de clases.

Una respuesta. Es la reacción del individuo ante un indicio. Debido a que estas respuestas ocurren en una jerarquía, se puede situar a una respuesta de acuerdo con su probabilidad de que ocurra. Pero esta jerarquía innata puede ser cambiada por medio del aprendizaje.

El reforzamiento. Se requiere al efecto de la respuesta. El reforzarniento efectivo consiste en la reducción del impulso. Si una respuesta no es reforzada por medio de la satisfacción de un impulso, experimentará la extinción. Esta última no elimina una respuesta, sino que sólo la inhibe, permitiendo que otra se haga más fuerte y la sustituya en la jerarquía de respuesta. Si las respuestas presentes no son reforzantes, el individuo es colocado en un dilema de aprendizaje e intentará respuestas diferentes hasta que se desarrolle una que satisfaga el impulso.

Dollard y Miller sugieren que toda la conducta humana, puede ser comprendida en términos, del proceso del aprendizaje, es a través de esta que se adquieren impulsos secundarios, forman un sistema muy complejo, pero el proceso subyacente por el que son desarrollados es en esencia el mismo: impulso, indicio, respuesta y reforzamiento. Incluso los procesos mentales superiores pueden ser entendidos en términos del proceso de aprendizaje. Una cadena de pensamiento simplemente implica un proceso internalizado de impulso, indicio, respuesta, reforzamiento, en el que un pensamiento sirve como un indicio para el siguiente, y así en forma sucesiva.

Frustración y conflicto

Dollard y Miller en sus estudios experimentales sobre aspectos del proceso de aprendizaje, varios de estos estudios han sido en el aspecto de las respuestas ante la frustración y el conflicto.

La frustración ocurre cuando el individuo es incapaz de reducir un impulso debido a que la respuesta que lo satisfacería ha sido bloqueada Por ejemplo al niño al que no se le permite tomar una galleta se frustra, si la frustración surge en una situación en la que ocurren respuestas incompatibles al mismo tiempo, la situación es descrita como un conflicto.

Dollard y Miller usaron el concepto de Kurt Lewin (1890 -1947) sobre tendencias de aproximación y evitación para distinguir entre varios tipos diferentes de conflicto en los que un individuo busca aproximarse o evitar uno o más objetivos.

Los conflictos resultan de alguna clase de oposición entre nuestras tendencias a aproximarnos o a evitar ciertos objetos y circunstancias. Dollard y Miller distinguieron entre varios tipos diferentes de conflicto. En un conflicto de aproximación – aproximación, el individuo es atraído en forma simultanea hacia dos objetivos que tienen valor positivo pero que son incompatibles (un individuo está enamorado de dos personas a la vez y esta forzado a hacer una elección). En un conflicto evitación – evitación, una persona enfrenta dos alternativas indeseables (el plato caliente le está quemando las manos pero si lo suelta derramará la comida). En un conflicto aproximación -evitación, un objetivo atrae y repele al individuo (su pareja es tanto atractiva como odiosa). Por consiguiente, a menudo es necesario considerar situaciones combinadas de conflictos, tales como un conflicto aproximación evitación doble en el cual un individuo debe enfrentar en forma simultanea objetivos múltiples que lo atraen y lo repelen.

La Integración de la Teoría del Aprendizaje y el Psicoanálisis

En su intento de integrar la teoría del aprendizaje y el psicoanálisis, Dollard y Miller adaptaron muchos conceptos freudianos que los reconcibieron en términos de la Teoría del Aprendizaje. Apreciaron la importancia de las fuerzas inconscientes que subyacen a la conducta humana, pero redefinieron el concepto de procesos conscientes en términos de su propia teoría.

Hay dos determinantes principales de estos dos procesos:

Primero.

No nos percatamos de ciertos impulsos e indicios debido a que no están nombrados, estos impulsos e indicios pueden haber ocurrido antes de que aprendiéramos hablar y por consiguiente somos incapaces de darles un nombre, otros indicios pueden ser inconscientes debido a que una sociedad no les ha dado nombres adecuados.

Segundo.

Los procesos inconscientes se refieren a indicios a respuestas que una vez fueron conscientes pero que han sido reprimidos debido a que fueron ineficaces.

Dollard y Miller también articularon muchos de los otros mecanismos de defensa que Freud bosquejo: proyección, identificación, formación reactiva, racionalización y desplazamiento. En cada caso, sin embargo, han sido considerados corno respuesta o conductas aprendidas y son articulados en términos del aprendizaje. Por ejemplo la identificación implica presentar la conducta que el individuo ha aprendido de otro. El desplazamiento es explicado en términos de generalización y la incapacidad para hacer discriminaciones apropiadas.

Dollard y Miller plantearon cuatro etapas criticas de entrenamiento en el desarrollo del niño paralelos con las etapas de Freud.

La situación de conflicto de la alimentación en la infancia hace pensar en la etapa oral propuesta por Freud, el adiestramiento en la limpieza recuerda a la etapa anal y el entrenamiento sexual temprano al igual que el esfuerzo para controlar la cólera y la agresión son elementos de la etapa fálica.

Dollard y Miller están de acuerdo con Freud en que los acontecimientos de la infancia temprana son de vital importancia en el moldeamiento de la conducta posterior.

Mientras las etapas propuestas por Freud se desarrollan en forma biológica, los resultados de las etapas de Dollard y Miller son controlados por el aprendizaje.

Freud, Dollard y Miller reconsideraron y explicaron sus ideas bajo la perspectiva de los principios de la teoría del aprendizaje.

El trabajo de Dollard y Miller ayuda a apreciar el papel del aprendizaje en el desarrollo de defensas y otras estructuras psicoanalíticas, sin embargo, hay diferencias significativas entre los conceptos de Freud y la articulación que hicieron de estos Dollard y Miller. Por ejemplo para Freud ansiedad, el conflicto y la represión son aspectos inevitables de la condición humana, para Dollard y Miller son tan solo respuestas aprendidas.

Psicoterapia

Para Dollard y Miller la conducta es aprendida en el proceso de buscar reducir impulsos, la conducta desviada también es aprendida pero no el neurótico las conductas que han sido aprendidas con frecuencia son contraproducentes e improductivas. Dollard y Miller, se refieren a la neurosis corno un síndrome de estupidez miseria. Los conflictos neuróticos son enseñados por los padres y aprendidos por los hijos.

La terapia implica desaprender hábitos viejos, ineficientes e improductivos y sustituirlos con respuestas nuevas, más adaptivas y productivas. Dollard y Miller se refieren a dos fases en la terapia:

1. La fase Expresiva.

En esta fase los hábitos neuróticos son estudiados, examinados e identificados de modo que el paciente pueda desaprenderlos. En esencia este procedimiento implica proporcionar denominaciones apropiadas para las respuestas del paciente.

2. La Fase de Ejecución.

Durante esta, el paciente adquiere respuestas y hábitos nuevos, más adaptativos y productivos y es alentado a aplicarlos. El entrenamiento en supresión (la omisión consiste y delibera de un pensamiento o acción) puede ser útil. El paciente puede ser entrenado para suprimir, en lugar de reprimir, pensamientos o acciones que refuerzan hábitos viejos y, al mismo tiempo , son expuestos en forma deliberada a indicios nuevos que evocaran respuestas diferentes.

La teoria de la terapia de Dollard y Miller representa un puente hacia las terapias más directivas y activas de otras teorías del aprendizaje, tales como la de Skinner. Es pragmática y orientada a la acción. Mientras que Freud pensaba que es y era necesario trabajar a través de los problemas pasados para que un análisis fuera exitoso. Dollard y Miller creían que el recuerdo retrospectivo es eficaz solo si es instrumental en la creación del cambio.

Referencia Bibliográfica

Luza, R., (2005), Psicología de la Personalidad, Arequipa, Perú

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