Cómo se sentiría una persona de 36 años cuando el puesto de trabajo al que postula con gran afán solo requiere como máximo a personas de 35? la exigencia en el perfil del postulante pasa muchas veces por encima de la profesión misma, inclusive la buena presencia, el desenvolvimiento y la experiencia laboral pasan a segundo plano cuando de edad se trata.

Una sensación de frustración, desgano y resentimiento podría primar en la persona, conllevando muchas veces a aceptar la sobre explotación y el desconocimiento de sus derechos laborales.

En la actualidad el campo ocupacional es muy marcado por la edad, personas de 45 años a mas ya no tienen oportunidades laborales; aunque se tenga una trayectoria relevante.

Por qué las entidades priorizan contratar gente joven? muchos factores podrían responder a esta interrogante; imagen personal, aprendizaje, resistencia física, cantidad y no calidad de horas de trabajo, remuneración, explotación, etc.

Así como el conocimiento fresco de un técnico o profesional joven en su área, puede contribuir al crecimiento de una empresa, la experiencia laboral de un adulto maduro puede contribuir a proponer nuevas alternativas, que por su experiencia fueron vividas en su momento.

El trabajo en ambos casos debe ser analizado, valorado y orientado hacia el desarrollo de las entidades, puesto que los Recursos Humanos son una de las fuentes importantes para el desarrollo de las mismas.