Un factor fundamental que determina la productividad de una persona es el tiempo que está produciendo.
Los recursos humanos en algunas empresas se siguen gestionando de la misma forma que hace varios años, aunque ahora existan  nuevas herramientas,  medios e iniciativas laborales que complican mucho la gestión del tiempo y el esfuerzo de las personas.

El uso actual de las herramientas de internet  por ejemplo, requieren de tiempo y  concentración  y en muchas ocasiones no se consigue un enfoque suficiente, ni entender cómo se invierte el tiempo. Se trata de ver cómo usa estos medios el trabajador para entender lo que hace.

Muchas personas se dispersan o pierden tiempo, no por mala fe o despreocupación, sino por el simple hecho de no ser conscientes de ello.

Se puede orientar a las personas a mejorar su productividad en cuanto sepan los objetivos de su comportamiento, consiguiendo  grandes mejoras del nivel de dedicación a las actividades más productivas; además de gestionar mucho mejor el tiempo dando cabida a iniciativas como el horario flexible, ayudando al equilibrio de la vida profesional y personal, conllevando a mejorando la productividad final.

Así mismo, no toda la responsabilidad está en el lado del personal. Aspectos como el estilo de gestión, la involucración de las personas, la transparencia, los valores o el trabajo en equipo son claves para obtener buenos rendimientos productivos y todo ello es responsabilidad de la empresa.