Mitos relacionados con la creación de un negocio

Hay muchas creencias erradas al iniciar un nuevo negocio, sobre todo con falsas expectativas que al no ser cumplidas conducen al desaliento y lamentablemente muchas veces al abandono de empresas recién creadas. Es necesario que los emprendedores eliminen todos los mitos falsos y que inicien su negocio con un adecuado conocimiento sobre los hechos reales en el mundo de los negocios. Veamos:

Mito 1: Mis gastos son los gastos de la empresa

Totalmente falso. Por más que se haya iniciado un negocio propio, es necesario llevar separadas  las cuentas de la empresa y los gastos personales. Si cuando eras un trabajador dependiente eras minucioso con los gastos, ahora que asumes el rol de jefe debes serlo todavía más. De otra forma los gastos serán desordenados y podrían mezclarse, ocasionando situaciones de crisis.

Mito 2: No es necesario registrar la empresa, sobre todo si es pequeña

El registro de una empresa no tiene que ver con el tamaño del negocio. Es necesario ejecutar este paso que si bien trae  muchos papeleos burocráticos y un gasto extra, le otorgan legalidad al negocio y le protege de futuros procesos.

Mito 3: Si yo no estoy vendiendo mucho, no es un “verdadero” negocio.

Bajo este errado razonamiento los nuevos gerentes no ven necesidad de registrar al negocio o declarar ingresos, pero aún peor miran con desdén y descuido las actividades relacionadas a esta empresa y con el tiempo, tienden a abandonarlo o cerrarlo sin antes haber efectuado pasos para la reingeniería.

Mito 4: Mi propia empresa me permite vivir la vida de mis sueños.

Los negocios no se desarrollan en un mundo de fantasía, sino en el mundo real que tiene muchísimos obstáculos y retos. Si tu intención al independizarte fue sólo librarte del jefe y los problemas, pues debes saber que las responsabilidades ahora serán mayores ahora debido a que asumes la dirección del negocio y de tus trabajadores.

Se debe eliminar la falsa idea que la riqueza y prosperidad vienen  de la noche a la mañana y sin el mayor esfuerzo.

Esto no son razones para el desánimo, pero sí para iniciar tu emprendimiento con los pies bien puestos sobre la tierra. Algo que felizmente no es mito es la sensación gratificante que sentirás al abrir un negocio propio, esto si lo asumes como un reto para lograr tus metas personales.

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