La motivacion en la empresa

motivando

Los procedimientos de motivación tradicionales no son auténticos factores motivacionales, tanto las amenazas, creación de inseguridad, presión moral como dejar entrever el premio si se cumple los deseos del jefe, no son más que la versión moderna de la vieja fabula del palo y la zanahoria que de hecho sirve para que el burro camine pero que jamás conseguirá un asno motivado.

Los factores de motivación son de dos tipos:

a.    Aquellos que pueden ser causa de insatisfacción cuando su presencia disminuye o empeora, los llamados “factores higiénicos” o de mantenimiento como el salario, la categoría profesional, la política de la empresa, los bonos, la comodidad física en el puesto de trabajo y las ventajas sociales.

Su ausencia puede producir daños graves; son obligatorios. Como la higiene, su ausencia puede traer males, pero su presencia no cura, es mera profilaxis.

b.    Los auténticos “motivadores” son aquellas acciones que tienden al continuo enriquecimiento del trabajo, potenciando las capacidades de los miembros del equipo, provocando y satisfaciendo su natural deseo de crecimiento, realización y de éxito. Todo ello, naturalmente para un mayor beneficio del individuo, del equipo y de la empresa.

Cuando hablamos de enriquecimiento del trabajo no nos referimos a incrementar las tareas, sino a otorgar tareas cuyo desempeño sea necesaria una mayor capacitación. La delegación de trabajos con mayor jerarquía es una forma de formar y de motivar.

Para poder desempeñar esta esplendida tarea es preciso tener capacidad de liderazgo y estar auto motivado. La auto motivación es contagiosa y casi siempre se autoalimenta, si nos gusta lo que hacemos lo hacemos bien, en consecuencia nos entusiasmamos con la tarea, nos sentimos motivados y podemos transmitir a otros nuestro entusiasmo.

Confiaran en nosotros y aceptaran de buen grado nuestro ejemplo y nuestra delegación de tareas y las acciones de enriquecimiento del trabajo que podríamos resumir en los siguientes seis pasos:

Dar a cada miembro del equipo su parte de atención. Forman parte del colectivo, son piezas esenciales pero no dejan de ser personas.
Dar expectativas creíbles. Las metas deben ser desafiantes pero alcanzables, especificas y concretas.
Dar autonomía. Crear un ambiente de estimulo creativo en todas direcciones.
Dar recompensas económicas justas. Menos sería altamente desmotivador. El mercado adecua el salario al puesto y el trabajador tiene derecho a ello. La gratificación excepcional es el premio a la excelencia; cuando esta se manifiesta también hay derecho a ella.
Dar feedback. La gente tiene que estar informada para sentirse parte de los proyectos y solo así colaboraran voluntariamente en su consecución.
Buscar gente con capacidad de motivación. Rodearnos de ellos. La motivación es contagiosa y tanto o más importante que el talento.
Y por ultimo delegar ya que tan importante es hacerlo para formar y motivar al delegado como para liberar tiempo creativo en el delegante.

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