EL SISTEMA LÍMBICO: INTEGRACIÓN EMOCIONAL Y MOTIVACIONAL

1. Consideraciones Generales

El término límbico significa borde, y la denominación del Sistema Límbico se ha utilizado de manera imprecisa para aludir a un grupo de estructuras que se encuentran en la zona limítrofe entre la corteza cerebral y el hipotálamo.

De acuerdo con las últimas investigaciones, hoy se sabe que el Sistema Límbico interviene, junto con otras muchas estructuras situadas por fuera de la zona limítrofe, en el control de las emociones, la conducta y la voluntad; también parece ser importante para la memoria. (Snell pág. 292)

El término de Sistema Límbico (cerebro visceral) deriva del concepto de lóbulo Límbico, introducido el año de 1878 por el anatomista francés Broca y comprende la parte basal y medial de los hemisferios cerebrales, que son los que rodean el tallo cerebral.

Desde el punto de vista anatómico, las estructuras límbicas comprenden las circunvolución subcallosa del cuerpo calloso y del hipocampo, la formación del hipocampo, el núcleo amigdalino, los cuerpos mamilares y el núcleo talámico anterior.

El álveo, la fimbria, el fórnix (trígono) cerebral, el haz maminotalámico y la estría terminal constituyen las vías de conexión de este sistema.

Como el Sistema Límbico está relacionado con la integración emocional, un estado emocional, son las sensaciones subjetivas que experimenta un sujeto acompañadas o no de manifestaciones externas. Un mismo estimulo puede provocar diversas reacciones en diferentes personas y aún en la misma persona, dependiendo de las circunstancias.

Según Plutchik(1985) existen ocho emociones básicas agrupadas en cuatro pares opuestos: alegria – tristeza, aprobación – disgusto, cólera – miedo, sorpresa-anticipación.

2. Teorías que explican las manifestaciones emocionales

2.1 La Teoría de James-Lange: Una emoción se produce cuando un estímulo produce cambios corporales en el sistema vasomotor. Si hay vasodilatación se produce euforia y si hay vasocontricción hay depresión.

2.2 Teoría de Cannon-Bard:  Destacan la participación de la corteza cerebral en las emociones. Una emoción es la respuesta de emergencia del organismo ante una súbita amenaza, produciendo cambios corporales (taquicardias, piloerección, sudoración, palidez, etc.)

2.3 La Teoría Cognitiva de Schachter:  Las etiquetas emocionales de cólera, miedo, alegría; dependen de las interpretaciones de una situación que hagan los sistemas cognitivos internos.

2.4 Teoría del Circuito de Papez: Las estructuras que intervienen en una manifestación afectiva se relacionan con el hipocampo, la corteza medial y el hipotálamo. El hipocampo se relaciona con los cuerpos mamílares a través del fórnix y los cuerpos mamilares con el núcleo anterior del tálamo a través del haz mamilotalámico; del núcleo del tálamo salen proyecciones hacia la corteza del cíngulo y éste se une al hipocampo a través del fascículo del cíngulo.

Papez consideró que la formación hipocámpica era la integradora de los mecanismos emocionales, correlacionando la actividad visceral y la expresión emocional que ocurren en el hipotálamo con la actividad cortical a nivel de la región mamilar del hipotálamo de donde se transferiría eta información a la corteza del cíngulo a través del tálamo.

3. Funciones del Sistema Límbico

El Sistema Límbico juega un papel importante en la conducta alimentaria, en el control de los ritmos biológicos (respiración, circulación, presión , sueño, vigilia), control de la conducta sexual, del temor y del coraje.

Experimentalmente se ha comprobado que la estimulación límbica produce efectos autonómicos, en particular cambios en la ingestión de agua y alimento.

Las lesiones de la amígdala causas hiperfagias moderadas con ingestión inmoderada de toda clase de alimentos; además, en algunos otros casos se produce hipersexualidad. La estimulación de los núcleos amigdaloides causan normalidades en los ciclos de sueño y vigilia y cambios en la temperatura corporal. El trígono (fómix) parece estar relacionado con la secreción adrenocortical.

4. La Motivación

El repertorio conductual de la mayoría de mamíferos incluye obtener comida y comer, hallar agua y beber, experimentar vívidos sueños, asicalarse, presentar conducta sexual, comunicarse con otros, desplazarse hacia un lugar más caliente o más fresco, evitar situaciones dolorosas amenazadoras y experimentar sentimientos más o menos placenteros. La mayoría de estas conductas son necesarias para mantener la salud del individuo o perpetuar las especies (Mark R. Rosenzweig y Arnold I. Leiman: Pág. 427).

Se considera a la motivación como cualquier carencia del organismo que lo aparte de su estado óptimo y que lo impulsa a realizar las respuestas necesarias para satisfacer dicha carencia y recuperar la homéostasis o equilibrio orgánico.

Experimentalmente se ha comprobado, que implantando electrodos en las ratas y estimulando la banda media del tejido nervioso que pasa de los núcleos amigdaloides al segmento mesencéfalico; a través del hipotálamo se producen sensaciones agradables. La estimulación de las mismas áreas en los seres humanos, produce sensaciones de reposo, calma o quietud.

La estimulación, de la porción lateral del hipotálamo posterior y del mesencéfalo dorsal y corteza entorrinal; se producen sensaciones que van del temor al terror. Por tanto, estas áreas están implicadas en el sistema de premio o castigo, factores básicos en los mecanismos del aprendizaje.

Bibliografia

Salas, J. (2004). Neuropsicología. Perú

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