El Proceso de diagnostico clínico y su clasificación

1.1. EL DIAGNÓSTICO CLÍNICO, Y SUS DIVERSOS FACTORES.

1.1.1. El Diagnóstico Psicológico: la Teoría y la Práctica.

El diagnóstico psicológico, no tiene que considerarse sólo desde el punto de vista práctico, pues, pudiera caerse en una actividad empírica, pragmática, sino que tiene que basarse en concepciones teóricas que sustenten la práctica psicológica. La teoría se fundamenta en los hechos de la práctica psicológica. La teoría se fundamenta en los hechos de la práctica (de la psicología empírica y aplicada) y a su vez la práctica es dirigida por la teoría. Es esta constante determinación recíproca, (dialéctica) que es lo que permite llegar a un conocimiento científico. Debemos considerar al realizar el diagnóstico, el principio de que el hombre, no es sólo un organismo como su personalidad, sino, que están condicionados socio históricamente: “… el hombre es el conjunto de las relaciones sociales”. No podemos olvidar que la psiquis humana es conciente y que la conciencia del hombre, según Lenin no sólo refleja, sino, también, crea el mundo real.

Debemos por tanto estudiar al hombre en su actividad, en las relaciones que establece con su medio ambiente, el cual transforma, y a la vez que se modifica a sí mismo.

1.1.2. Análisis Sistémico de la Enfermedad.

Lo psíquico, siendo un proceso cerebral superior, deberá considerarse también, como resultado de los procesos nerviosos y somáticos. Debido a que el hombre, por un lado, constituye una unidad, un todo y en cada enfermedad se refleja en forma variada en la personalidad y en la psiquis del enfermo; por otro lado, el estado de la psiquis, juega un papel en la evolución de cualquier enfermedad, aunque, son distintos el significado relativo y el mecanismo de influencia de la psiquis sobre el organismo en las diferentes enfermedades. Ya sea en las enfermedades mentales, como en las físicas se presentan, alteraciones psíquicas y orgánicas simultáneamente dado el carácter sistémico y unitario del ser humano.

1.1.3. Las Enfermedades y el Reflejo de la Realidad.

Las enfermedades psíquicas dan lugar a una manifiesta alteración de la actividad del reflejo de la realidad. Precisamente, tal alteración, junto al cambio de otras alteraciones neurofisológicas, bioquímicas, etc., es la característica diferencial y esencial de las enfermedades de este círculo.

1.1.4. La Psicología Clínica: Su Definición y sus Actividades.

La psicología clínica, como rama aplicada de la Psicología se ocupa del estudio integral de los individuos y grupos humanos, mediante la correcta utilización de diferentes métodos de diagnóstico y se capacita para realizar labores de promoción, prevención, orientación, psicoterapia, investigación y otras aplicaciones, encaminadas todas a lograr la elevación del nivel de salud de la comunidad, así como contribuir al desarrollo sano de la personalidad y a una adecuada interacción del sujeto con su medio ambiente. Las actividades de diagnóstico y tratamiento son las que han caracterizado el trabajo de los psicólogos clínicos a lo largo de estos años y más recientemente las actividades de carácter preventivo. Claro está que el diagnóstico clínico no tiene un fin en sí mismo, sino, que es un paso previo y necesario para la realización de actividades preventivas y terapéuticas.

1.2. BREVE HISTORIA DEL DIAGNÓSTICO CLÍNICO.

La historia del diagnóstico clínico puede resumirse de la siguiente manera:

– El diagnóstico, a través de la utilización de pruebas psicológicas con un fin clasificatorio, nosológico, psicométrico, tradición que se remonta a los trabajos de Galton y Cattell a fines del siglo pasado.

– El diagnóstico, a través de la utilización de entrevistas, autobiografía, estudio anamnésico, técnicas proyectivas, etc., que permitan el conocimiento global, evolutivo y dinámico de la personalidad, tradición que comienza con el psicoanálisis.

– Un tercer grupo de clínicos, han trabajado más recientemente el diagnóstico a través de la vía experimental, estudiando áreas tales como la percepción y el aprendizaje con vista al diagnóstico y a los problemas terapéuticos.

1.3. EL TRABAJO DE LOS CLÍNICOS EN LA ACTUALIDAD.

En la actualidad en el trabajo de los clínicos hay una actitud de síntesis, de utilizar diversos procedimientos en la evaluación del individuo o grupo, lo cual significa un paso de avance.

1.3.1. Carencia de una Teoría Psicológica General y Particular. El Eclecticismo y el Utilitarismo.

En esta actividad, aún subsisten algunas deficiencias. En primer lugar, y fundamental, la carencia de una teoría psicológica general y más particular, sobre la salud y la enfermedad y las insuficiencias en el plano metodológico en la utilización de diversas técnicas y métodos de evaluación y tratamiento. Esto ha traído un estilo de trabajo en los clínicos caracterizado por un eclecticismo y utilitarismo en la actividad, lo cual es crítico en los países de influencia capitalistas, por lo que se impone la necesidad de profundizar en los problemas teóricos y metodológicos de nuestra especialización.

1.3.2. El Método Clínico.

Precisamos, en segundo lugar, que queríamos señalar las inexactitudes, respecto a lo que se denomina método clínico. Hay autores que definen, la Psicología Clínica, por su método, es decir, por la utilización de un método de estudio profundo, exhaustivo del caso, concebida en su forma dinámica, por ser en el marco del estudio de la personalidad de los enfermos neuróticos donde tuvo este método su primera y más continuada aplicación.

1.3.3. El Método Clínico, su Correcta Utilización.

Cierto, es que la Psicología Clínica se ha caracterizado y se caracteriza por la utilización del método clínico, pero, el mismo, puede ser utilizado en otras especialidades, de ahí, que la Psicología Clínica no pueda ser definida de esta manera; considerando, además, de que una ciencia o rama no se define sólo por su método, sino, por su objeto y fines. Con respecto, a la definición del método clínico, consideramos que siempre, que se realice una evaluación profunda y exhaustiva de la personalidad del sujeto, estamos utilizando el método clínico, independientemente de que se utilicen algunos procedimientos estandarizados (pruebas psicológicas) y procedimientos de tipo experimental; por lo que no aceptamos que el método clínico se defina a través de una de las formas (dinámica) que adoptó en su desarrollo histórico, aunque, no es menos cierto que ésta brinda una valiosa información.

1.3.4. Conocimiento del Sujeto.

Partimos de que el conocimiento del sujeto sólo se puede lograr a través de la vinculación de los datos de la conciencia (conciencia de sí y del mundo) con los datos de la conducta. Sólo partiendo de esta interrelación, podemos aproximarnos a la verdad y no partiendo de cada uno de estos aspectos por separado como han intentado diversos clínicos: conductistas y psicoanalistas, para ejemplificar las posiciones extremas.

1.4. LAS CARACTERÍSTICAS DEL DIAGNÓSTICO CLÍNICO.

• El Diagnóstico Clínico y el Diagnóstico Psicológico.

El diagnóstico clínico, es un tipo de diagnóstico psicológico que se realiza en el campo de la Psicología Clínica para evaluar al hombre en el proceso salud enfermedad. El diagnóstico clínico, es el conocimiento de los procesos y propiedades psíquicas de su formación e interrelación en sujetos con un estado normal o patológico.

• La Evaluación de Sujetos Sanos con fines Preventivos.

Se ha hecho más amplio al incluir la evaluación de los sujetos sanos con fines preventivos. Esto, hace además, que sea el más extendido en la práctica actual de la Psicología. Tanto es así, que en la mayoría de los textos sobre psicología clínica, médica, anormal, etc., aparecen desarrollados los procedimientos, y métodos de evaluación que son propios de la Psicología.

El uso de los mismos ha estado asociado con la función que desempeñan los clínicos, pero se hace necesario precisar:

1. Que el psicólogo clínico los utiliza con determinados objetivos en determinados sujetos.

2. Que otras especializaciones de la Psicología (Infantil, Trabajo, Social, etc.), también los utilizan, aunque en menor grado.

• La Actividad Diagnóstica y la Utilización de Pruebas Psicológicas.

Cierto es, que los clínicos en su actividad cotidiana han utilizado, mejorado y creado diversos procedimientos dada la necesidad imperiosa de conocer a los sujetos para poder actuar sobre ellos. Queremos alertar en no confundir nuestra actividad diagnóstica (que es una de las tantas funciones que realizamos) con la mera utilización de pruebas psicológicas, ya que el estudio clínico se realiza en forma multimetódica, y las pruebas psicológicas como otros métodos y técnicas se utilizan críticamente conociendo sus ventajas y limitaciones.

Unido a la labor diagnóstica se realiza una predicción del comportamiento psicológico futuro, evolución o rehabilitación (pronóstico) por lo que ambos aspectos están íntimamente relacionados.

1.5. CLASIFICACIÓN DEL DIAGNÓSTICO CLÍNICO. SUS CLASES

Esta clasificación, se realiza, en base al fin que se persigue en la evaluación, es decir, en todos estos casos, se evalúa al hombre en el marco del proceso salud – enfermedad, ya sea para prevenir la enfermedad o para tratarla.

El diagnóstico clínico puede ser:

a. Personológico.

b. Psicopatológico.

c. Patopsicológico.

d. Neuropsicológico.

1.5.1. El Diagnóstico Clínico de Carácter Personológico.

Es el más conocido, antiguo y extendido en la práctica clínica. Tiene como fin el conocimiento de las características de personalidad del sujeto, su dinámica, cuáles son las influencias que han incidido en la formación de la misma, en su alteración, así como su posible desarrollo futuro. Con mayor exactitud, va a un estudio de las áreas de actividad del sujeto (familiar – educacional – laboral – social – matrimonial – sexual – personal) para conocer sus experiencias, actitudes, conflictos y formas de enfrentarlas, etc., para ello se vale del método clínico, que es en esta variedad de diagnóstico clínico donde tiene su máxima exposición.

• Evaluación del Individuo. Personalidad.

Tanto, es así que el diagnóstico nunca va dirigido hacia un problema particular, a pesar de que éste sea lo que aparece relevante o patológico o lo que más le preocupe al sujeto. El núcleo de la evaluación lo constituye no el problema, sino, el individuo que lo tiene; y el problema sólo puede ser comprendido en su relación con la personalidad, es decir la relación entre lo particular y lo general.

• Técnicas y Procedimientos de Evaluación.

Son diversas las técnicas y procedimientos que utiliza para lograr una evaluación satisfactoria: entrevistas al sujeto, a familiares o compañeros, autobiografía, observación, estudio de los productos de la actividad del sujeto, situaciones experimentales, pruebas psicológicas (objetivas y proyectivas), etc.

• Análisis Integral.

Es, a través del proceso de evaluación, que se van estableciendo hipótesis, que se van confirmando con el resultado de las diferentes técnicas, realizándose al final un análisis integral para lograr un diagnóstico acertado de la personalidad; conclusiones que por lo demás no son cerradas, ya que la práctica posterior con el o los sujetos en la prevención, psicoterapia o rehabilitación puede llevar a modificaciones.

• Ventajas y Limitaciones de los Procedimientos Psicométricos.

Conocidas son las ventajas y limitaciones (no nos detendremos aquí para analizarlas) que tienen los procedimientos psicométricos, dinámicos y experimentales, las que debemos tomar en cuenta para lograr un conocimiento integral del individuo a través de los mismos.

• Descripción y Valoración de la Personalidad.

El sistema de exposición, en el estudio de la personalidad es variado. Se describe o valora en el lenguaje de las necesidades, de los rasgos, de los tipos, en el lenguaje de las técnicas del aprendizaje, etc., por lo que existe una gran confusión semántica en la interpretación e informe del estudio de la personalidad.

1.5.2. El Diagnóstico Clínico de Carácter Psicopatológico.

• Su Conceptuación. Su Estructura. Áreas de Estudio.

Tiene como finalidad el estudio de los síntomas, los síndromes y las formas de enfermedad; es decir, que su fin es clasificatorio, nosológico, ubicando al sujeto dentro de una categoría de los que aparecen registrados en los manuales de diagnóstico y enfermedades mentales.

• Método Descriptivo.

Para ello, se vale de un método descriptivo: de la observación de las conductas anormales y de las referencias personales hechas por los enfermos, lo cual se pone fundamentalmente en evidencia a través de una entrevista o un examen psiquiátrico.

El método clínico, no se manifiesta en este tipo de diagnóstico cuando se persigue como objetivo poder emitir una clasificación o “etiqueta”, lo cual se realiza por muchos psiquiatras y por algunos psicólogos.

• Estudio Exhaustivo de la Personalidad.

En la práctica psicológica consideramos, que no se debe buscar los síntomas de manera positivista, sino que es necesario conocer el motivo de consulta o ingreso, la historia de la enfermedad, las causas que han incidido en su aparición, y, partir, sobre todo, de un estudio exhaustivo de la personalidad para concebir sus alteraciones, y poder ofrecer, finalmente una clasificación diagnóstica, que no constituye además el objetivo central de la investigación.

• Los Métodos Psicoterapéuticos.

Si bien, el psicólogo, debe conocer todas las enfermedades mentales, le interesa fundamentalmente aquellas, que son de origen psicógeno, como las neurosis, trastornos de personalidad, trastornos psicosomáticos, etc., que pueden ser tratados por métodos psicoterapéuticos, no excluyendo, la posibilidad de que el diagnóstico se realice también en casos de alteración grave de la personalidad y que a su vez se utilicen métodos psicológicos en el tratamiento de estos enfermos.

• Diagnóstico Diferencial.

En el diagnóstico psicopatológico, generalmente, es recomendable hacer un diagnóstico diferencial, dado el carácter atípico con que se presenta la enfermedad en los individuos, el cual sirve para precisar que el cuadro clínico, etiología, evolución, edad de aparición y pronóstico corresponde a una enfermedad y no a otra.

El diagnóstico psicopatológico reviste una importancia fundamental para el pronóstico y el tratamiento. Son conocidas determinadas correlaciones por estudios efectuados entre diagnóstico y tratamiento.

• Orientación hacia Alternativas Psicoterapéuticas.

El Diagnóstico Psicopatológico de un sujeto, se orienta hacia normas generales de tratamiento, y, también, se orienta hacia determinadas alternativas terapéuticas. Pero, la elección final de una o más técnicas terapéuticas, está dada fundamentalmente en el caso de los trastornos leves de personalidad por las características personales de los casos.

• Vinculación entre el Diagnóstico Personológico y el Diagnóstico Psicopatológico.

De acuerdo, a las proposiciones anteriores, fundamentamos, que no existe una división entre el diagnóstico personológico y el psicopatológico, porque no se puede comprender la enfermedad como alteración, de la personalidad desligada de sus características y de su desarrollo. Estamos en desacuerdo con los autores que oponen ambos tipos: diagnóstico clínico contra diagnóstico psicopatológico, diagnóstico personológico contra diagnóstico psicopatológico.

El diagnóstico psicopatológico, es útil también para la determinación de las incapacidades desde el punto de vista del peritaje laboral así como la imputabilidad desde el punto de vista legal.

• Críticas a las Clasificaciones Internacionales.

A pesar del esfuerzo internacional, que se realiza para la unificación del diagnóstico y la clasificación de las enfermedades mentales, conocemos que en distintos países existen diferentes manuales y códigos de clasificación. Incluso, vemos como dentro de un mismo país se producen modificaciones; lo cual revela que todavía existen inexactitudes y desconocimiento en cuanto a la etiología de algunas enfermedades, su pronóstico, etc.

Se observa, además, diferencias partiendo de las diversas concepciones que se tiene sobre la naturaleza de lo psíquico. No existe un lenguaje común, los conceptos para designar los síntomas, síndromes y entidades, que varían profundamente. Lo peor, es, que algunos de los síntomas que tradicionalmente se usan no están basados en una verdadera psicología científica.

1.5.3. El Diagnóstico Clínico de Carácter Patopsicológico. Su Conceptuación. Estructura.

La Patopsicología como rama de la Psicología, brinda una adecuada comprensión de la enfermedad mental, ya que la misma se ocupa del proceso de formación de los síntomas; explica, como se alteran los procesos psíquicos partiendo del estudio de los mismos en la normalidad, así como de su restablecimiento. La Patopsicología, también, se ocupa de la evaluación de los cambios de la personalidad.

• El Método de la Patopsicología.

Que es el “modelaje experimental” de los distintos tipos de actividad: la memoria, el pensamiento, etc., el psicólogo, que se ocupa del análisis de los fenómenos patopsicológicos, descubre la estructura de las alteraciones de los procesos cognitivos, demuestra cómo bajo la influencia de la enfermedad, cambian las relaciones de la personalidad, como se forman nuevos motivos, etc. Utilizan fundamentalmente el método experimental al estudiar los procesos psíquicos, pero no dejan de tomar en cuenta su vinculación con la personalidad.

• Esquema Fundamental de la Concepción Científica de la Enfermedad Mental.

Si bien las investigaciones clínicas (psicopatológicas) ponen al descubierto leyes de manifestación de los procesos psíquicos alterados, entonces las investigaciones psicológico – experimentales (patopsicológicas) deberán dar respuesta a la pregunta de cómo se ha alterado el transcurso (la estructura) de los procesos psíquicos. Por consiguiente, para comprender la enfermedad mental, es imprescindible la realización tanto del diagnóstico patopsicológico y personológico como del psicopatológico.

1.5.4. El Diagnóstico Clínico de Carácter Neuropsicológico.

La Neuropsicología, como rama especial, de la Ciencia Psicológica, se ha convertido en la base del diagnóstico de las lesiones cerebrales focales y de los medios racionales de rehabilitación de las funciones psíquicas superiores, alteradas a consecuencia de estas lesiones.

• Métodos de Investigación de la Neuropsicología.

En las últimas décadas y en relación con el desarrollo de la Neuropsicología, han sido elaborados algunos métodos relativamente exactos para el estudio de las funciones corticales superiores, que tienen un significado diagnóstico serio.

La diferencia específica de los métodos de investigación neuropsicológica así, como la de los métodos del análisis patopsicológico de la actividad psíquica de los enfermos, consiste en que parte en su totalidad de las concepciones teóricas de una Psicología Científica y Materialista. Al mismo tiempo, estos métodos, son rigurosamente adecuados a las tareas de la clínica. Los procedimientos utilizados, permiten llevar a cabo un análisis cualitativo de los síndromes observados, encontrar, tanto las causas que engendraban uno u otro cambio de la actividad psíquica, como seguir la dinámica del síntoma en el proceso del desarrollo de la enfermedad, o, como, resultado del uso de procedimientos terapéuticos (quirúrgicos, farmacológicos).

• La Neuropsicología y la Patopsicología. Vinculaciones y la Observación Clínica.

La Neuropsicología y la Patopsicología soviéticas hicieron un aporte sustancial a la evaluación de las formas superiores de la actividad psíquica del enfermo. Sin embargo, casi nunca fue posible apoyarse en procedimientos estandarizados y con esto expresar los resultados obtenidos en forma cuantitativa. La evaluación de la gnosis y praxis del enfermo, de sus formas más complejas de actividad mnémica e intelectual, de los cambios de su esfera afectiva, enriquece incalculablemente la información que se obtiene mediante el método habitual de observación clínica.

• El Diagnóstico Neuropsicológico y el Proceso Salud Mental y Enfermedad Mental.

No presenta dudas para nadie que los diagnósticos patopsicológicos y nueropsicológicos, de carácter más reciente, se dedican esencialmente a la evaluación del proceso salud mental – enfermedad mental, por tanto, son de uso exclusivo por los psicólogos clínicos.

La aplicación de cualquier procedimiento psicológico, para fines diagnósticos, incluyendo la selección del material necesario, de las metódicas experimentales que serán utilizadas, así como de los tests, deberá corresponder rigurosamente a aquellas tareas que la clínica le plantea al investigador. Es comprensible, que las tareas de la Neuropsicología, en las cuales el lugar principal lo ocupa el diagnóstico topográfico de la lesión, son distintas a las de la Patopsicología, donde la atención principal está dirigida a la evaluación del carácter del cambio de los procesos cognoscitivos y de la esfera afectiva.

Otras son las tareas que surgen en la clínica de las neurosis, en cuyo centro de atención están los problemas de las particularidades personológicas del enfermo y sus conflictos afectivos. La atención varía cuando se trata del estudio de las características personales en sujetos normales.

• Crítica a Otros Procedimientos y Métodos.

Trasladar, directamente a la clínica aquellos métodos de investigación, que fueron elaborados por la psicología general al estudiar uno u otros procesos en el hombre normal, así como, trasladar los procedimientos elaborados en la práctica psiquiátrica hacia la práctica del diagnóstico topográfico de las lesiones cerebrales (y viceversa) no tiene sentido. Tampoco tiene sentido, para la práctica clínica el traslado directo de los tests psicológicos elaborados para otros fines y frecuentemente utilizados de manera no crítica.

• Ideología.

Detrás de cada procedimiento y método de evaluación psicológica, se presentan concepciones teóricas e ideológicas sobre la estructura de los procesos y propiedades psíquicas y sobre sus alteraciones, sobre la naturaleza del psiquismo humano. Por esto, la manifestación de indiferencia hacia esa teoría e ideología lleva a serios errores, justamente tanto en la teoría como su praxis compleja.

• De la Descripción Externa al Análisis Cualitativo.

Otro aspecto, a considerar, en el uso de los métodos psicológicos con fines diagnósticos, es no limitarse sólo a la descripción externa del síntoma o a la “medición” de uno u otro aspecto de la actividad psíquica. El valor de una buena investigación psicológica, se encierra en que ésta permite pasar de la descripción externa de los síntomas a su análisis cualitativo, al establecimiento de la estructura de las alteraciones observadas y, a veces, a la extracción de aquellos factores que llevaron a la aparición de los síntomas, y a la formación de determinadas características.

• Postulados en la Práctica Clínica.

Apartir de estos postulados y pensar que la investigación detallada de un sujeto sano, o enfermo, no puede ser sustituida por la aplicación de tests estandarizados, con su elaboración estadística subsiguiente y por la expresión cuantitativa del resultado, que viene a significar no elevarse a un nuevo nivel, sino bajar hasta el nivel de una Psicología Clínica, que con frecuencia, se reduce, a la “medición” superficial de los procesos psíquicos. Tanto detrás de los tests proyectivos (tan ampliamente utilizados en la práctica clínica) como de los tests psicométricos, existen determinadas concepciones teóricas de las cuales no es posible abstraerse. Por ejemplo, tanto detrás del test de Rorschach, el Dibujo de la Figura Humana, como del Test de Rozenzweig, por citar algunos, hay concepciones definidas sobre las particularidades de la personalidad, sobre los motivos que dominan en la conducta del hombre; es fácil ver que la orientación de muchos de estos tests, van hacia el análisis de los conflictos sexuales, el conformismo y la agresión, de la intra y extroversión, etc. No está justificado su amplio uso sin una valoración crítica de sus posiciones teóricas.

• Postulado Clínico. Concepción Correcta de la Personalidad.

Se sobreentiende, por sí mismo, que al utilizar los tests psicométrico, se hace necesaria una adaptación previa de los mismos, en correspondencia con nuestra teoría y práctica. La tarea de tal adaptación de ninguna manera será entendida sólo como la traducción de las pruebas o la sustitución de nuevos tests, como en la adaptación de los extranjeros, nosotros debemos partir de una comprensión correcta de la personalidad. En la personalidad, se relacionan lo consciente y lo inconsciente, lo pasajero y lo establecido, lo premórbido y lo que ha sido producido por la enfermedad. Tal comprensión de la personalidad no permite una investigación unilateral de la misma con la sobrevaloración de una metódica única cuyas posibilidades son limitadas.

Las pruebas, pueden poner de manifiesto uno o varios aspectos, cualesquiera de la personalidad, pero no pueden descubrir de manera objetiva y concreta, las genuinas particularidades individuales de la personalidad, con sus vivencias, con su experiencia de la vida, su actitud ante la enfermedad, etc. Esta es una tarea de la investigación clínico – psicológica profunda. Sin embargo, los tests ocupan un lugar dentro de esta investigación, ahora, su papel y tareas que resuelve no deberán ser ampliadas demasiado.

Es indudable, que el uso con fines psicológicos de los métodos estandarizados que hacen comparable los materiales de la investigación, así como los intentos de fundamentar científicamente la medición de los fenómenos estudiados (allí donde esto es posible), constituye una parte importante de la investigación psicológica.

Las pruebas psicológicas deben reforzar y no sustituir a la genuina investigación psicológica con fines diagnósticos.

• La Validación de los Instrumentos.

Se impone, por lo tanto, la necesidad de determinar la validez de los instrumentos que utilizamos, así como ir a la modificación y creación de otros, amparados por un estudio profundo y previo de las tareas para los cuales se utilizan. La elaboración de métodos de evaluación y diagnóstico, es una de las tareas más importantes que tiene la Psicología Clínica. Para ello debe tomarse en cuenta el conocimiento de los procesos y propiedades que mide, la fundamentación adecuada de la metódica a utilizar, el empleo de estímulos ajustados a nuestra población, cultura e ideología.

• Particularidades de la Evaluación Clínica.

Por último, queríamos señalar, que la evaluación clínica tiene sus particularidades, atendiendo a las características de los sujetos a los cuales va dirigida. La misma, se realiza en la diversidad de casos, tanto enfermos psiquiátricos como de las otras especialidades: obstetricia, neurología, medicina interna, etc.; con el fin de brindar las orientaciones o el tratamiento psicoterapéutico más eficaz. También, se realiza la evaluación en transgresores sociales, deficientes mentales, sujetos con desórdenes sensoriales y motores, niños desnutridos, con trastornos de conducta, etc.

Pero, no se limita sólo a grupos de enfermos, sino, a los que se observan que pueden realizar la evaluación, vale decir a sujetos sanos con fines de investigación y de carácter preventivo. El diagnóstico clínico, que se realiza habitualmente es el individual; pero, puede ser ampliado a la pareja y a la familia y a otros grupos humanos que requieren el ser evaluados y diagnósticados con la presición que los casos ameritan.

• Aspectos Psicosociales del Diagnóstico.

Así, vemos que el diagnóstico que se realizaba sólo a un nivel secundario de prevención de la salud (diagnóstico de la enfermedad para tratar al sujeto enfermo), se ha extendido a los niveles primario y terciario de prevención de salud (diagnóstico y evaluación para facilitar la promoción general de salud y la rehabilitación sociolaboral del enfermo).

1.5.5. Áreas y Actividades de Diagnóstico de Acuerdo al Perfil Profesional del Psicólogo.

Como podrá observarse, de la enumeración de algunas actividades que corresponden a nuestro perfil profesional, el diagnóstico constituye una tarea primordial en nuestro trabajo. Así tenemos por ejemplo:

1. Asistencia psicológica en los planes de atención materno infantil, especialmente en los gineco – obstétricos, contribuyendo a la mejor evolución del embarazo, el parto y la lactancia, así como atención psicológica dentro del equipo interdisciplinario al recién nacido y a los niños nacidos bajos de peso, patológicos y desnutridos.

2. Atención psicológica, a los pacientes que padecen las enfermedades crónicas más frecuentes y que conllevan alteraciones psicológicas y participación conjuntamente con otros especialistas de la salud en la orientación a pacientes que presentan problemas psicológicos que dificultan la evolución del caso.

3. Evaluación y diagnóstico psicológico individual y grupal, en la población infantil y adulta que presentan alteraciones psíquicas.

4. Evaluación, diagnóstico y orientación, a niños que por déficit mental, sensorial o motor presentan dificultades en el aprendizaje.

5. Diagnóstico de las alteraciones de las funciones corticales y otras enfermedades del sistema nervioso, a través de la utilización de procedimientos neuropsicológicos y patopsicológicos, así como participación en la rehabilitación de estos pacientes.

6. Trabajo con enfermos en proceso de rehabilitación, tales como, impedidos físicos, pacientes psiquiátricos y otros, para lograr su más rápida y adecuada reinserción sociolaboral de acuerdo a sus posibilidades.

7. Participación en el trabajo de prevención evaluación, investigación y reeducación de los transgresores sociales.

8. Dirección y participación en investigaciones fundamentales, sobre las alteraciones de la personalidad y los procesos psíquicos y sobre otros aspectos técnicos de la especialidad.

9. Investigación aplicada en el campo de la salud, sobre la génesis, prevención y tratamiento de los trastornos psicológicos más frecuentes.

10. Asesoría, conjuntamente con otros especialistas, a dirigentes de organismos y empresas en la investigación de los factores psicosociales que inciden en la labor productiva y en su desenvolvimiento más favorable para la promoción y conservación de la salud del trabajador; y en cuanto a la elevación de la calidad de los servicios y al esclarecimiento de los factores psicológicos y sociales involucrados en los problemas de salud.

Bibliografía

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