El ahorro como capital para iniciar un negocio

La clave para iniciar un negocio exitoso y su expansión, es la habilidad para obtener y asegurar el financiamiento apropiado. Reunir el capital es lo principal, pero muchos emprendedores descubren rápidamente que la recaudación del capital no es fácil y ésto puede convertirse en un proceso complejo y frustrante. Sin embargo, si existe una planificación, la obtención de los fondos para su negocio, no será una experiencia desalentadora.

Existen diversas formas que se deben considerar al momento de buscar financiamiento para un proyecto de negocios, y una de las principales fuentes de capital para la mayoría de negocios nuevos, son los ahorros personales; probablemente la fuente de capital más saludable que existe, ya que está basada en el ahorro que se ha realizado durante algún plazo de tiempo, teniendo un riesgo mínimo, ya que el capital es 100% de su propiedad,  no habiendo intereses ni compromisos de pago a terceros.

El problema surge cuando la cantidad de ingresos que recibe una persona, está por debajo de las responsabilidades financieras a nivel personal y familiar. Así mismo, no se puede ahorrar debido a las infaltables deudas, pago de servicios, impuestos, etc.

Acostumbrarse a gastar lo que se tiene y no endeudarse, es una de las mejores formas de vivir tranquilos y aprovechar mejor el presupuesto.
Es posible para muchas personas el ahorrar en casa, donde superando ciertos obstáculos se puede  acumular una cantidad de dinero que más adelante pueda servir para hacer una inversión. Las excusas como “postergar el ahorro, decidirse por caprichos, tener una actitud negativa, creer que no se tiene lo necesario para ahorrar, entre otras cosas”, son algunos de los factores que hacen imposible el ahorrar en casa, así como la falta de decisión y previsión frente a los acontecimientos inciertos en el futuro, pues un buen administrador es el que sabe guardar provisiones.
Así también, muchas personas no son capaces de soportar sus propios caprichos y sucumben ante la idea de ahorrar, cuando se presentan ofertas aparentemente imprescindibles que obligan a desembolsar parte del capital reservado. Para estas personas, sería una buena estrategia  el acostumbrarse a comprar con descuento o  economizar al invertir.

Utilizar pretextos para justificar el fracaso de ahorrar en cada inversión o gasto, es lo mismo que dejar al azar los deseos de construir un capital a partir del ahorro.
Muchas veces tenemos la sensación de que el dinero no nos alcanza, o que a fin de mes nuestro sueldo se ha terminado. Esto se debe principalmente a la mala administración que le damos al dinero, pues en definitiva, lo más importante no es cuánto dinero ganamos, sino cómo lo gastamos.

No debe faltar un plan de ahorro, haciendo una lista clara de los ingresos y egresos que se tienen por mes. Una vez que tengamos claro el panorama de nuestros gastos, será mucho más fácil poner prioridades. Intentar ahorrar el 10% del total de los ingresos, puede ser significativo, así mismo, nuestro hogar puede beneficiarnos para ahorrar en aspectos como; energía, renovaciones, combustible, entre otros.

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