DEFICIENCIAS AUDITIVAS

De los órganos de los sentidos, aquellos de los que más dependemos son los oídos y los ojos. La vista y la audición son de primordial importancia para el desarrollo de nuestra personalidad.

La audición nos permite recibir y reaccionar ante sonidos, y combinando con el habla, posibilita la comunicación con los demás para intercambiar ideas, opiniones, conocimientos y experiencias.

El déficit auditivo o hipoacusia en la infancia, adquiere connotaciones especiales. Sus efectos son múltiples y dependen de factores como el grado de severidad y el momento de aparición.

En el Perú, por muchos años la educación de la persona con déficit auditivo o sordera se ha basado casi exclusivamente en el método de oralización que pretende el desarrollo del habla con ayuda de aparatos mecánicos o implantes y un entrenamiento especial. Sin distinciones, se ha privado al niño con discapacidad auditiva grave de la posibilidad de comunicarse con los lenguajes manuales los cuales pueden suplir eficazmente las limitaciones de una oralización parcial o deficiente.

Desafortunadamente, la aplicación de una técnica de educación especial para diversos casos demostró ser poco eficaz, ya que ignoraba las diferencias individuales de la persona con discapacidad auditiva; por esta razón, resulta indispensable a futuro diseñar programas educativos individuales que incluyan, cuando sea necesario, el lenguaje manual.

l. LA AUDICION

La audición es uno de los canales de recepción sensorial con que cuenta el ser humano desde el momento de su nacimiento. Y debido a sus características funcionales se conforma como el más amplio y permanente de todos los sentidos, constituyéndose en la vía natural de conexión con. el medio, ·manifestada en funciones de exploración, contacto e interacción.”

La vista (sentido espacial) junto con el oído (sentido temporal) proporciona informaciones a distancia mientras que el tacto, gusto y olfato son considerados como sentidos de contacto.

La audición nos informa lo que está sucediendo más allá de nuestro campo visual y permanece abierta sin interrupciones. Los niños en gestación oyen antes de poder ver. Las personas en coma oyen lo que sucede a su alrededor. Oímos siempre, aún cuando dormimos, constituyéndose en el sistema de alerta de nuestro organismo ante posibles cambios que se produzcan a nuestro alrededor.

Solo un sentido así podría cubrir las necesidades de las funciones de aletamiento y exploración que el ser humano necesita para mantener su equilibrio con el medio e interactuar con ese entorno en el plano físico (con los objetos) y en el social (con las personas), consiguiendo a través de estas interacciones su propio desarrollo cognitivo y afectivo.

Importancia de la Audición

Desde los primeros estadios del desarrollo (periodo sensoriomotor), la audición juega un papel fundamental. El bebé que oye el sonido de un juguete al caer se siente motivado por este estímulo para seguir manipulando y explorando dicho juguete u objeto. Va adquiriendo así una experiencia vital del mismo y desarrollando los esquemas motríces que irán conformando su pensamiento.

Estos sonidos que impulsan la actividad del niño también le transmiten información de lo que está sucediendo a su alrededor; de que mamá le preparará su comida o de que papá ha llegado a casa.

Esta información a distancia, que sólo se consigue con una audición normal, lo mantiene en contacto con el mundo afectivo y físico proporcionándole seguridad.

El sentido del oído, además le permite escuchar la voz de la madre, rica en matices afectivos y transmisora de todas las experiencias que vive el niño codificadas en eso que llamamos lenguaje. La audición, por tanto es también la vía natural por la que el niño entra en contacto con su mundo social. Inmerso en un ambiente que le resulta satisfactorio desde el punto de vista afectivo y cognitivo, va integrando poco a poco el complejo código lingüístico basado en sonidos portadores de un contenido y una estructura, forma natural-de adquirir el lenguaje.

Toda esta riqueza de estímulos que proporciona la vía auditiva se ve seriamente disminuida en el caso del deficiente auditivo provocando paralelamente dos fenómenos de importancia. Por una parte, el Sistema nervioso se ve menos estimulado con lo que su maduración se produce de un modo diferente cuando no deficitario. Por otra, el interés que le provoca el mundo externo al niño sordo es menor, con lo que el establecimiento de actividades sensomotoras y consecuentemente, de conocimientos del entorno es más pobre que en el oyente.

II. El OIDO: ANATOMIA Y FISIOLOGIA

1. El oído y sus partes (Anatomía)

El oído es el órgano sensorial encargado de la percepción de las ondas sonoras. Mediante el oído, la persona puede recoger y reproducir las vibraciones de los cuerpos y percibir los sonidos. Anatómicamente el oído abarca desde el pabellón auditivo hasta la corteza cerebral

1. El Oído Externo

a) La oreja (o pabellón auditivo externo) es la parte visible del oído.

Tiene 1a función de captar el sonido.

b) Conducto auditivo externo (CAE), que es el tubo que comunica el exterior con el oído medio (Mide de 2,5 a 3,5 cm.).

c) El Tímpano, tabique membranoso al final del conducto auditivo que separa el oído externo del oído medio.

2. Oído Medio

Es la cavidad donde se alojan en perfecta armonía la cadena de huesecillos llamados martillo; yunque y estribo (Cadena Osicular) y sus correspondientes músculos y ligamentos.

a) La Trompa de Eustaquio, será comunicación entre el oído medio y la cavidad bucofaringea.

b) Ventana Oval, que es la comunicación con el oído interno.

3. Oído Interno (o también llamado laberinto):

Está formado por una serie de sacos y tubos llenos de líquidos y separados del oído medio por la ventana oval del estribo.

El laberinto se divide en:

a) El Laberinto posterior: formado por tres canales semicirculares que constituyen el órgano sensorial del equilibrio. Además de unas cavidades más amplias llamadas utrículo y sáculo.

b) Laberinto anterior: Conocido como “caracol” es la zona del oído interno relacionada con la audición.

c) El Nervio Auditivo Interno se dirige hacia el cerebro y es allí donde se inicia el Neurinoma del VIII par craneal o nervio auditivo que se inserta al lóbulo temporal de ambos hemisferios formando los centros auditivos cerebrales.

l. Como Trabaja el Oído (Fisiología)

Cuando todas las estructuras descritas funcionan normalmente, se puede resumir la función global del oído de la siguiente manera:

a) El oído externo recoge las ondas del sonido y las conduce a través del canal del oído medio hasta el tímpano.

b) En el oído medio las vibraciones de la membrana del tímpano son transmitidas al oído interno a través de la cadena osicular (huesecillos) con movimientos mecánicos.

Cualquier daño en el sistema, ya sea en el oído externo, en el oído medio o en el interno, se traduce en una reducción en la cantidad de información que llega al cerebro; o si el cerebro no recibe e interpreta correctamente la información que afluye a él quizá a causa de una anomalía en el sistema nervioso central la función del oído como tal no está afectada, pero el resultado final es que el sistema de comunicación del niño no es adecuado.

III. DEFICIENCIA AUDITIVA

Concepto

Se entiende por deficiencia auditiva la disminución o abolición total del sentido auditivo. Dependiendo del grado, estas deficiencias pueden ir desde una carencia grave o total de audición, que puede expresarse con el término sordera o una dificultad parcial de la audición, en cuyo caso debería emplearse el término hipoacusia.

TERMINOLOGIA

Trastorno de la Audición

Se denomina así a cualquier alteración cuantitativa o cualitativa en la correcta percepción auditiva. La pérdida puede ser parcial o total producida por diferentes causas y en distintos niveles.

Impedimento Auditivo

El término impedimento auditivo se refiere a una falla orgánica o funcional que impide una audición normal. El problema-auditivo puede ocurrir en el oído externo, medio o interno o en el nervio auditivo.

Pérdida Auditiva

El término genérico pérdida auditiva se refiere tanto a los “sordos”, como a los llamados “hipoacúsicos”

La pérdida auditiva puede variar desde la más superficial a la más profunda, siendo ésta última la, generalmente denominada “sordera”.

Hipoacusia

Se les llama así a las personas que padecen una pérdida auditiva a diferentes niveles, y puede ser temporal o permanente.

Sordera

La sordera es la pérdida total o parcial del sentido del oído que impide el desarrollo verbar del sujeto (Perelló; 1972). Dentro, pues, de este término se engloban los distintos grados de reducción de la capacidad auditiva: desde una falta de percepción de los sonidos de más baja intensidad, lo que se conoce como hipoacusia, hasta la incapacidad para percibir cualquier tipo de sonido, es decir, la sordera total.

Según Vásquez Ayllón (1978) la sordera indica un “trastorno severo o completo en la función auditiva”.

Para Suriá (1974) la sordera “es un trastorno auditivo profundo que impide la comunicación pr6ctica a través de/lenguaje”. (Pág. 13)

Antiguamente, a la sordera, se le solía llamar también SORDOMUDEZ, denominación que ya no se acepta puesto que actualmente la aplicación de técnicas y métodos especiales permiten que el sordo hable. Además por más sordo que sea una persona, siempre le quedarán restos auditivos. La aceptación de este principio es importante ya que las posibilidades de rehabilitación son mejores en el niño con restos auditivos y en muchas ocasiones es preferible separarlos de los sordos totales.

Presbiacusia

Se conoce así a la pérdida auditiva producto de la edad y generalmente se presenta en personas mayores.

Audimudez

Es la falta de expresión hablada con audición más o menos funcional.

Los términos de sordera, pérdida auditiva, deficiencia auditiva o discapacidad auditiva se utilizan como sinónimos, pero lo cierto es que existen tipos y grados de sordera o discapacidad auditiva que tienen diferentes repercusiones tanto en el desarrollo de la persona como en la toma de decisiones sobre las modalidades de sistemas de comunicación y las opciones educativas que pueden y deben ser contempladas en el programa de intervención.

CLASES DE SORDERA

La sordera ha sido clasificada de diferentes maneras, dependiendo del punto de vista que se tome, de esta forma:

Poniendo el tiempo o edad de aparición de la pérdida como referencia, se ha clasificado en sordera:,e:elocutiva (desde el nacimiento

y antes de la aparición normal del lenguaje), Perilocutivas (entre 2 y 4 años) y las postlocutivas, (si el niño perdió la audición después de aprender a hablar}. Del mismo modo se ha dividido en sordera congénita, tanto heredada o congénitamente adquirida en el periodo fetal (fetopatías, por hemorragias en el embarazo} y sordera adquirida, cuando el niño se queda sordo en un periodo posterior.

Dependiendo del lugar o ubicación donde se localiza la patología, la sordera puede ser: sordera conductiva (o de transmisión) si la lesión está en el oído externo o medio y sordera neurosensorial (o de percepción) si la lesión se sitúa en el oído interno (órgano de Corti) vías o centros nerviosos auditivos. Suelen ser de carácter irreversible. Y mixtas si la falla afecta ambas regiones.

Por lateralidad, la sordera puede ser: unilateral (los que se presentan en un solo oído) o bilateral (los que afectan a ambos oidos)

Por el grado de Intensidad de la pérdida la sordera se divide en:

a) Deficiencia Leve

b) Deficiencia Moderada

e) Deficiencia Severa

d) Deficiencia Profunda

Tipos y grados de deficiencia

1. La Deficiencia Auditiva leve se refiere a una pérdida de 20 a 40 dB Oyen la voz alta a una distancia no mayor de 4 ó 5 metros y la susurrada a una distancia no mayor de 50 cms. Los niños con este tipo de deficiencia tienen dificultades para captar las palabras en un ambiente ruidoso y si en el colegio son sentados al final de la clase no podrán seguir las explicaciones que da la maestra.

2. La deficiencia auditiva moderada (pérdida de 40 a 70 dB.); oyen la voz alta más o menos a un metro de distancia y la voz susurrada a unos 10 cm. Los niños que se encuentran dentro de éstos límites, probablemente tengan grandes dificultades para aprender a hablar y que incluso lo imposibilita llevar una vida como la de los niños de su edad y normoyentes. Si la pérdida es de 40 dB. Tendrá un lenguaje muy limitado, articulación defectuosa y sobre todo su lenguaje será tipo telegrama. Estos niños· necesitan la ayuda de amplificadores y una educación especializada; y si ésta es adecuada y beneficiosa podrá ser integrado con los años a una educación normal.

3. La Deficiencia auditiva severa (pérdida de 70 a 90 dB.) el problema aquí ya es grave, necesitándose y siempre que sea posible, el uso de audífonos. Aquí se da una incapacidad para adquirir el lenguaje espontáneo; sólo perciben algunos sonidos y alguna que otra palabra de fuerte intensidad. Esta limitación se dará también a nivel de aprendizaje del lenguaje hablado, lo que imposibilitará la comunicación con el normoyente.

4. La Deficiencia auditiva profunda (pérdida de 90 a más dB.) Un niño con este grado de pérdida no podrá adquirir lenguaje.

ETIOLOGIA DE LA SORDERA

Las causas más comunes de sordera pueden ser clasificadas en dos grupos: genéticas y adquiridas:

1. Las causas genéticas o hereditarias

Es decir, aquéllas producidas por un gen patológico (se llama gen a la unidad de material que lleva características hereditarias). Es altamente probable que dos padres sordos tengan varios de sus hijos sordos. Está comprobada la transmisión hereditaria de sordera.

La sordera hereditaria propiamente dicha es sólo provocada por un gen y para que una persona manifieste la deficiencia auditiva es necesario que haya recibido a la vez un gen de la sordera de su padre y otro también de la sordera de su madre. A una persona con estas características se le llama “homozigoto”‘ porque sus dos genes son de sordera. Si una persona solo ha recibido un gen de sordera, no acusará la deficiencia auditiva,· y se la denominará “heterozigoto”; pero, en posesión de este gen, ésta persona puede transmitirlo a sus hijos.

Por todo lo dicho, podemos deducir que los deficientes auditivos hereditarios homozigotos que se casan entre ellos tendrán hijos sordos y sólo sordos (porque no pueden transmitir otro gen que el de la sordera).

Si un individuo sordo hereditario se casa con una persona normoyente, puede tener igualmente hijos parlantes (los hijos serán en este caso heterozigotos) o bien hijos sordos (y ello es porque a su vez el otro progenitor oyente era heterozigoto) .Puede ocurrir que nazcan hijos sordos hereditarios de padres parlantes. Estos padres eran ya, “ambos, heterozigotos; no siempre este último grupo dará hijos deficientes

De todos modos, no siempre un matrimonio de sordos tendrá hijos sordos. El juego de genes es muy dispar, pero no está demás tener en cuenta las diferentes posibilidades de sordera hereditaria .

En resumen: las sorderas de tipo genético tienen caracteres específicos. Los genes iguales se llaman homozigotos. Los genes diferentes son heterozigotos.

Si el gen dominante es normal y el otro patológico, la deficiencia auditiva es recesiva y no se manifiesta. Si el gen dominante es el patológico y el otro es normal, la deficiencia auditiva será dominante, y todos los hijos serán sordos.

Es necesario diferenciar bien los términos sordera congénita y sordera adquirida:

– Congénita significa presencia de la deficiencia auditiva al nacer, y la sordera que aparece en el momento del nacimiento sólo será hereditaria si los factores causales se encuentran en el zigoto.

– Se llama sordera adquirida a la deficiencia auditiva cuyos factores causales no se hallan presentes en el gen y, por lo tanto, fueron adquiridos durante el desarrollo embrionario o después del nacimiento.

Se recomienda que los padres que tienen niños con pérdida auditiva reciban asesoramiento genético en algún momento de su vida. También se aconseja que los demás hermanos sean evaluados al nacer.

2. Las causas adquiridas

Como acabamos de decir, son las que se presentan durante el desarrollo embrionario o después del nacimiento.

En este último grupo de deficiencias auditivas adquiridas podemos clasificar las prenatales, perinatales y postnatales.

SORDERAS PRENATALES

Pueden a su vez dividirse en embriopatías si las causas atacan al pues si sucede a partir del tercer mes de gestación se denominará fetopatía. La lesión puede manifestarse en muchas ocasiones sobre el mismo feto, como es el caso de las sorderas por virus (rubeóla) o por tóxicos de escaso peso molecular (gas anestésico).

La hemólisis es también una causa frecuente de deficiencia auditiva perinatal. Se denomina eritoblastosis fetal, debida a la incompatibilidad del factor Rh o del grupo A B O. La incompatibilidad sanguínea (Factor Rh) es causa de ciertas sorderas de percepción.

Otras veces la lesión se manifiesta por placenta previa, por desprendimiento prematuro de la misma, por infecciones placentarias o consecuencias derivadas. Las principales causas exógenas de la sordera prenatal pueden deberse a virus: La rubeóla materna, provoca sordera neurosensorial, y una amplia variedad de anomalías al feto cuando afecta a las embarazadas, y especialmente durante los tres primeros meses de embarazo. Otros virus que también dañan al oído interno son las encefalitis agudas y las meningitis cerebro-espinales entre otras enfermedades.

También algunos parásitos y microbios son causa de lesiones en el oído. El toxoplasma produce la toxoplasmosis, virus que se encuentra en las células del bazo y que suele atacar preferentemente a los niños.

Consiste en una calcificación cerebral, que ataca el nervio acústico produciendo deficiencias importantes.

Los gérmenes que son productores de la sífilis, tifus, difteria, coqueluche, etc., también son responsables de graves sorderas infantiles.

En el caso de la sífilis, actualmente muy rara, se trata de una afección tardía, pues ocurre alrededor del quinto mes de gestación. El treponema pallidum (virus que la produce) sólo superará la barrera placentaria a partir de esta época.

Los tóxicos y medicamentos también son productores de un enorme porcentaje de sorderas. La estreptomicina suministrada a dosis elevadas y durante un corto tiempo da un gran número de deficientes auditivos, aunque muchas veces hay oídos en extremo sensibles a este tóxico de forma que tomando pequeñas cantidades el nervio queda igua1mente hormonas, citostáticos, algunos neurolépticos y barbitúricos también atacan el oído interno. Entre las causas endógenas también encontramos un gran número de niños deficientes sensoriales. Las descubrimos en la Anamnesis. La madre puede intoxicarse y ser la causa de lesiones auriculares en el bebé. Estas son normalmente de orden endocrino, metabólico y tumoral. La diabetes y nefritis graves también producen lesiones en el oído interno de orden importante.

SORDERAS PERINATALES

Entre las causas de deficiencia auditiva producidas en el momento del parto o sorderas neonatales, tenemos: los traumatismos obstétricos en el momento del parto, que pueden debidos a distocias, partos prolongados que tienen como consecuencia hemorragias auriculares.

El mal uso de los Fórceps es, muchas veces, causa de traumatismos craneales durante el parto. Estos traumatismos pueden a la vez ser causa de fracturas del cráneo con lesiones meningoencefálicas y dañan el oído.

La prematuridad y un peso muy bajo al nacer también pueden producir lesiones auditivas del órgano de percepción.

La falta de oxígeno en el bebé, si el parto ha sido prolongado, puede producir lesiones en el oído interno o sobre la zona auditiva del cerebro.

Una ausencia o exceso de oxígeno pueden determinar la muerte del feto o bien degenerar en lesiones de variada intensidad según las condiciones anóxicas del pequeño. La sordera también aquí se ubica en el oído interno, además de provocar asimismo, algunas veces, lesiones en otros centros nerviosos, como es el caso, por ejemplo, de una encefalopatía.

Los desprendimientos previos de placenta, la estrechez pelviana total o relativa, pueden también conducir a una sordera por dificultad en el parto.

SORDERA POSTNATAL

Algunos niños pueden perder su audición después del nacimiento.

La meningitis, la encefalitis, o el sarampión, y algunos medicamentos fuertes como los antibióticos inyectados, pueden producir impedimentos auditivos. De igual forma lo hacen la rubeola, la difteria, la tos convulsiva, las intoxicaciones y los traumatismos cráneo-encefálicos.

La Otitis Media es una infección o inflamación del oído medio; si no es tratada a tiempo puede provocar una ruptura de la membrana del tímpano, lo que ocasiona problemas de sordera conductiva.

La parotiditis epidémica {paperas) produce asimismo sordera grave.

Puede atacar los dos oídos, aunque se da más frecuentemente la sordera unilateral.

También se han encontrado alguno niños con sordera por epilepsia, y la tuberculosis también da origen a deficiencias auditivas, porque las lesiones asientan en la base del cerebro y el nervio acústico queda dañado.

La falta de ventilación de la ·caja del tímpano, consecuencia de las vegetaciones adenoideas, son, por supuesto, causa de alteraciones en la función auditiva. Igualmente el uso indebido de antibióticos como la Estreptomicina, la kanamicina, gentamicina y la viomicina causan deterioro auditivo, porque parece que las dosis tienden a concentrarse en el líquido laberíntico de forma más masiva que en la sangre.

3. Causas Desconocidas

En muchos otros casos, nunca llegamos a saber realmente por qué el niño es sordo o tiene dificultad para oír.

PREVALENCIA

La prevalencia de la hipoacusia en el recién nacido y el lactante se estima entre 1,5 y 6,0 casos por 1000 nacidos vivos (según se trate de grave o de cualquier grado).

En la edad escolar la prevalencia de hipoacusia de más de 45 dB es de 3 por cada 1,000 niños y de cualquier grado hasta de 13 por cada 1000.

LOS EFECTOS PSICOPEDAGOGICOS DE LA SORDERA

Aspectos Psicológicos

Psicomotricidad

Se acepta que los niños sordos no tienen por qué tener otro tipo de alteraciones, menos deficiencias psicomotrices, pero éstas se hallan por fallas en el aprendizaje a causa de la sordera.

Lenguaje.

Desde los primeros días de nacido, el niño con percepción sonora y discriminatoria intactas reacciona ante ciertos sonidos de manera refleja.

En cambio, el niño con discapacidad auditiva no reacciona ante el ruido, pero esta ausencia de respuesta no es captada de inmediato por sus padres, quienes empiezan a inquietarse cuando el niño no responde de acuerdo a lo esperado. A los dos meses de edad, el niño en condiciones auditivas normales fija su mirada en los labios del adulto que le habla y esboza movimientos labiales con emisión de voz o sin ella; a esa edad, el niño con discapacidad auditiva presenta características similares.

Sin embargo, mientras que a los 3 ó 4 meses el niño normoyente: sabe bien si alguien entra a su habitación o, si se le está preparando el biberón o si la madre lo llama, el niño con discapacidad auditiva es indiferente a los ruidos del medio.

A los 4 o 5 meses por lo general el niño empieza a distinguir la entonación de la voz de los adultos, y nota la distinción entre el llamado y el regaño; asimismo, la mímica que acompaña a algunas palabras es una información complementaria que recibe y cataloga en su corteza cerebral. Entre tanto, el niño con discapacidad auditiva a esta edad no percibe las entonaciones de la voz· de los adultos o las percibe muy débilmente si existen restos auditivos. Sólo puede captar la expresividad de los gestos y la acentuación mímica, por ejemplo: disgustos, alegrías o llamadas de atención.

A los 5 o 6 meses, el niño en ausencia de discapacidad auditiva comienza a balbucear y emite numerosos sonidos al azar; oye al adulto y trata de imitarlo, repite sus vocalizaciones y les añade otros elementos sonoros. El resultado es una selección de sonidos que poco a poco se aproxima a los modelos del sistema fonético de la lengua materna. En ese momento el niño abandona algunos sonidos extraños que emitía al azar y produce otros que se van cargando de significado. En esta misma edad el niño con discapacidad auditiva, que en ocasiones balbucea de manera similar al normoyente, lo hace de una manera sensiblemente menos rica.

No comprende los juegos vocales el adulto y sus sonidos no evolucionan ni concuerdan con los modelos del idioma materno; tampoco significan nada para él las tonalidades de voz de los adultos.

A partir de los 10 o 12 meses el niño normoyente comprende palabras familiares al igual que órdenes simples. Al año de edad amplía considerablemente su comprensión e incrementa su vocabulario; empieza la asociación de 2 o 3 palabras, y consolida la estructura del idioma entre los tres y cuatro años y medio.

En cambio, .el niño con discapacidad auditiva no comprende las palabras ni las órdenes sencillas, a menos que estén ligadas a la mímica y los gestos; por ejemplo, ofrece un juguete porque el adulto extiende la mano para pedírselo. Por tanto tiene pues. una .evolución lingüística pobre y sin consecuencias comunicativas específicas. Si nadie le presta particular atención, las emisiones sonoras que había iniciado se detienen, y el niño empieza a sumergirse en· el silencio ya manifestarse ajeno a las palabras y a los ruidos; no muestra ningún interés por ellos.

Durante el primer año de vida, etapa en la que por lo general, aún no se ha establecido un diagnóstico de· sordera, el niño sordo impresiona como un “bebé buenito, pasivo, que duerme mucho y prefiere estar en su cunita”, a decir de los padres. Al no contar con la función de control y anticipación que le brinda el canal auditivo, tiende a caer en estados de aislamiento, apareciendo por tanto más expuesto a experimentar ansiedades.

Al aproximarse al segundo  año el niño pasa de ser un “bebé buenito y pasivo” a un “bebé explorador”. Su cuerpo desde ese momento constituye un importante instrumento de relación. Cuando comienza a caminar se vuelve inquieto, parece incansable, quiere coger todo lo que tiene a su alrededor, observándose la tan mencionada “hiperactividad del niño sordo”. Este periodo de hiperactividad surge  no sólo por su necesidad de conocer su medio, sino también por las dificultades del medio para controlar su actuación.

En este momento la carencia de lenguaje adquiere un significado especial:

El hecho de no contar con un medio para transmitir mensajes le genera un marcado nivel de ansiedad e impotencia, por lo cual hace uso frecuente de pataletas y rabietas. Utiliza formas de comunicación no verbales, tales como gritos, llanto, gestos etc.

Al no poder recepcionar mensajes no logra organizar la realidad externa y por tanto no es capaz de anticiparse a los hechos. No puede acceder a su mundo interno, ni puede poner nombre a sus sentimientos y emociones.

El desarrollo cognitivo en el niño con deficiencias auditivas

El interés por tener un mejor conocimiento sobre el desarrollo de los niños con necesidades auditivas especiales y los planteamientos educativos pertinentes para lograr un buen progreso en los educandos no son recientes. En los últimos ciento cincuenta años han surgido diferentes investigaciones y con el aporte de la psicología, pedagogía y lingüística se ha enriquecido el conocimiento que se tenía sobre el desarrollo cognitivo y lingüístico de los niños con necesidades auditivas especiales. En las dos últimas décadas se han incrementado las investigaciones en tomo a las diferencias entre los niños sordos- oyentes desde las perspectivas psicolingüística, cognitiva y neurológica, posibilitando enfoques de intervención psicoeducativa basados en los principios de precocidad ( en detección e intervención), plasticidad cortical, posibilidad cognitiva, complementariedad metodológica y recursos tecnológicos.

Diferencias individuales en el desarrollo de los niños sordos

Las investigaciones sobre el desarrollo cognitivo-lingüístico de la persona sorda han mostrado sistemáticamente una mayor dispersión intragrupo, independientemente de la tarea evaluada. Esta dispersión entre el grupo de los niños y jóvenes sordos aumenta en relación a: (1) el grado de sordera (leve, moderada, severa, profunda), (2) momento de aparición de la sordera (pre y post locutiva), (3) el tipo de sordera (de percepción, de transmisión o mixta), y (4) especialmente el momento de intervención especializada. Teniendo en cuenta estas cuatro variables, la sordera que más compromete el desarrollo cognitivo-lingüístico, teoricamente es/a sordera neurosensorial bilateral profunda prelocutiva.

Sin embargo, la variable más importante para el pronóstico logopédico, aunque parezca sorprendente, es el tiempo transcurrido entre la detección y la intervención especializada.

La inteligencia

Se acepta que los niños sordos obtengan resultados más bajos sobre todo en los subtests relacionados con el lenguaje. Se cree que las áreas más afectadas por la carencia de lenguaje son pensamiento abstracto, razonamiento lógico. simbolización, cálculos, clasificaciones y todo aquello que requiera lenguaje interior.

Personalidad

La sordera es un factor físico que puede influir en la conducta, en el desarrollo socioemocional y en la personalidad del niño. Normalmente es sobreprotegido y poco estimulado, no se le fomenta iniciativa. Ante cualquier estímulo queda dependiente de un informador intermedio, o queda sin comprensión real, captando unas sensaciones que son integradas con dificultad.

En general, se cree que tienen una personalidad introvertida, emotiva y de menor maduración global. Algunos autores recomiendan que conozca otros sordos. Si el niño pregunta por la causa de su sordera, generalmente es conveniente informarle recalcando lo accidental de ella, evitando sentimientos de culpabilidad. Es frecuente que estas preguntas surjan a partir de los 4 años.

Se cree que los niños sordos de padres sordos, son más maduros socialmente. Aceptan mejor la sordera y tienen más control sobre su conducta.

Si bien en una primera etapa los niños sordos tienden a ser impulsivos y desorganizados, gradualmente asumen actitudes de orden y meticulosidad, lo cual se observa en su necesidad de agrupar sus pertenencias y distribuirlas de acuerdo a un esquema predeterminado.

Esto se da como una búsqueda de seguridad, puesto que la rutina reduce el grado de variabilidad de las situaciones y por lo tanto estas son más controlables.

Su relación con el medio algunas veces se caracteriza por la acentuación del control visual. Esto se produce porque las situaciones desde sus primeros momentos de desarrollo, se le presentan de forma súbita e imprevista, generándole ansiedad y cierto grado de desconfianza.

Cuando los niños sordos no logran controlar visualmente el medio pueden sufrir miedos intensos.

Ocasionalmente, su gran inseguridad y ansiedad se traducirán en una actitud captadora, una gran necesidad de dependencia respecto al adulto y una necesidad de afecto considerable.

Si la sordera sobreviene en la adolescencia, aparece frecuentemente sentimientos de depresión, introversión, aislamiento, o bien una alteración del carácter, frecuentemente con conductas violentas.

En ocasiones el contacto social con el niño sordo es frecuentemente difícil; puede oponerse a colaborar, no acepta fácilmente normas y en algunas ocasiones puede reaccionar con enojo e inclusive con violencia.

La Inseguridad personal y social es la que suele originar temores y recelos. Puede tener un nivel de aspiraciones bastante alto e inclusive superior al del oyente. Esto como un mecanismo y una forma de ocultar su temor e inseguridad.

Algunos niños o adolescentes sordos presentan problemas graves de conducta que requieren tratamiento.

Sexualidad

Por lo general manifiestan preocupaciones, inquietudes y curiosidades sexuales en las mismas edades que se observa en las personas oyentes. Sin embargo en algunos chicos sordos estas pueden aparecer tardíamente, debido a sus limitados contactos comunicacionales.

Un Programa de Orientación Psicosexual en sordos debe estar dirigido a los niños y adolescentes entre los 4 y 14 años de edad, con el objetivo de guiarlos hacia un· adecuado conocimiento y aceptación integral de su ser, así como también a una adecuada formación en la sexualidad que le permita vivirla de una manera positiva, logrando con ella un sano desarrollo de su personalidad.

El trabajo puede planificarse a nivel de alumnos, padres de familia y profesores. La orientación psicosexual considera en lo que respecta a alumnos un trabajo de manera grupal, con una frecuencia de dos veces por semana y se ha estimado conveniente ejecutar el trabajo de acuerdo a niveles establecidos por edades. El nivel A, abarcaría entre los 4 y 8 años, y el nivel B, entre los 9 y 14 años.

Las áreas de trabajo consideradas pueden ser: autoestima, conducta social, anatomía sexual, abuso sexual, pubertad, concepción, embarazo, paternidad y maternidad. Los temas pueden ser desarrollados de acuerdo a los niveles establecidos por edades, y con la ayuda de láminas, maquetas, videos y juego de roles.

A nivel de padres de familia es conveniente realizar una o dos sesiones con el objetivo de informarles acerca del programa de orientación psicosexual que se ha planificado.

La orientación psicosexual considera en lo que respecta a profesores una constante coordinación y comunicación acerca del trabajo con sus alumnos y los padres y brindar a través de un material escrito los temas desarrollados en cada sesión.

El Rendimiento académico

Dependerá de 5 variables estrechamente relacionadas:

l. La gravedad del trastorno

2. la edad en que se presentó el trastorno

3. Las puntuaciones de C.I.

4. Las condiciones socioeconómicas de la familia.

5. La capacidad auditiva de los padres.

SINTOMAS CLINICOS

Los síntomas clínicos de la sordera varían en función de la edad. En el lactante se detectan por la ausencia de reacciones a los ruidos y a las llamadas, y por su sueño sin sobresaltos, demasiado tranquilo. Aunque el niño pueda emitir sonidos, no construye sílabas como los demás niños entre el séptimo y el doceavo mes. El retraso de( habla constituye, por lo general, la señal de alarma entre el décimo y decimoctavo mes. Al retraso del habla se le suman enseguida modificaciones del comportamiento, pues al niño le es imposible comprender lo que se dice y expresar su opinión. En algunos tipos de sorderas, el niño tiene cierto nivel de expresión verbal, pero sus construcciones son deficientes. Del mismo modo suele aparecer como “distraído”. Si se producen una regresión en la expresión oral y verbal y modificaciones del comportamiento auditivo, éstas son señales de una posible sordera adquirida.

Las características más saltantes que nos ayudan a identificar un niño sordo se clasifican en:

1. Características físicas. Demuestran esfuerzo por captar sonidos y palabras como: ahuecar la mano junto al pabellón de la oreja, aproximarse junto a la persona que le habla, toma posturas peculiares: ladear la cabeza en ángulos desusados para recibir los sonidos, respirar por la boca, sufre de supuraciones al aparato auditivo, dolores de oído, oye ruidos en su cabeza, arrastra los pies porque no oye el ruido que produce y mira fijamente a la cara de quienes le hablan y presentan dificultad en la orientación y en el sentido del equilibrio.

2. Características del habla. Tienen defectos de lenguaje, voz peculiar frecuentemente alta e inexpresiva, evita hablar con los demás, carece de adecuada fluencia al hablar y en algunos casos no pueden reproducir las palabras por no haberlas podido escucharlas nunca (sordo de nacimiento). Presentan – como ya hemos dicho- dificultad para adquirir conceptos abstractos, dificultad para el aprendizaje de operaciones y solución de problemas.

3. Características sociales y de conducta. Hay grandes diferencias en cuanto a las opiniones de la conducta o personalidad de los niños y adolescentes sordos los cuales se le aplica una serie de calificativos variados en forma escalonada.

Pero generalmente presentan las siguientes características: indiferencia, no se interesan por ningún grupo, quisquilloso, retraído, melancólico, suspicaz, difícil de aceptar por los demás como relación cordial. Además demuestran ser muy observadores y tienen una personalidad especial por su misma deficiencia auditiva. La adaptación social del niño sordo se encuentra en función de sus logros en la rehabilitación, el apoyo familiar y la ayuda comunitaria que se le brinde.

EVALUACION Y DIAGNOSTICÓ DE LAS DEFICIENCIAS AUDITIVAS

Para la evaluación y el diagnóstico del niño con deficiencia auditiva se requiere de especialistas los cuales determinarán mediante evaluaciones específicas, no solamente el déficit auditivo sino también detectarán aquéllos factores que influyan en el desarrollo del niño y que el docente tendrá en cuenta al realizar el programa educativo y rehabilitador (problemas motores, problemas de conducta, etc.).

l. EXAMEN MEDICO

El médico general ausculta el estado de salud general del niño. Brinda la medicación para tratar desórdenes que se presentan. El examen otorrinolaringológico (que de manera específica detectará el estado y funcionamiento del órgano del oído}, el examen neurológico (permite determinar el grado de madurez neurológica del niño y si existe o no una disfunción cerebral que pueda producirle un problema de lenguaje, aprendizaje, atención o hiperactividad), el examen audiologico (permite conocer si el niño escucha correctamente, mediante tres exámenes: la audiometría tonal, por la cual se conoce el umbral de la audición, cuánto escucha y si hay algún posible daño auditivo; la timpanometría para conocer el estado del oído. medio; y la logoaudiometría que permite conocer si el niño puede discriminar claramente los sonidos de cada palabra).

2. LA EVALUACION PSICOLOGICA

La evaluación psicológica permite conocer el funcionamiento intelectual y emocional del niño y cómo este influye en sus procesos de lenguaje, aprendizaje y conducta. A través de la evaluación psicológica no solo conocemos el nivel de competencia intelectual del niño o el adolescente, sino también las condiciones de su madurez mental, atención, concentración, memoria su estado emocional y afectivo, el lenguaje comprensivo y expresivo y el estudio de su personalidad.

Los medios para la evaluación psicológica son:

1. La Entrevista a los padres.- destinada a elaborar la Historia Clínica Psicológica, definiendo y analizándose en ésta las conductas en déficit y en exceso que actualmente  presenta el niño.

Luego se detalla la historia del desarrollo evolutivo del niño en las áreas del lenguaje, visión, neuromuscular, hábitos, independencia personal, juegos y las actitudes de los padres con relación a las conductas del niño.

2. EVALUACION

La evaluación incluye dos estrategias:

a) EVALUACION PSICOMETRICA: (Parte ejecutiva)

El niño será evaluado mediante pruebas psicológicas, abarcando las áreas de desarrollo, inteligencia, madurez social, emocional, lenguaje, y la conducta psicomotora de acuerdo a la edad que le corresponda.

Los instrumentos a utilizar son:

1. Escalas de Desarrollo como: Denver, Gesell, Brunet Lezine, Peabody, Bayley.

2. Escala no verbal de Inteligencia como el WPPSI, WISC-R y WAIS.

-El test de Dominos, y Stanford-Binet.

– La Escala no verbal de Inteligencia Snijders Omen.

– Escala manipulativa internacional de LEITER.

– Matrices progresivas de Raven (Formas Tablero, Especial y General)

– Escala de Alexander.

3. La Escala de Madurez Social de Vineland: Evalúa el nivel social del niño de acuerdo a su edad cronológica. Esta prueba consiste en entrevistar a la madre, padre o tutor del niño sobre las diferentes habilidades que su hijo ha ido desarrollando hasta su edad actual.

4. El Test de la Figura Humana de Machover y el Test de la Familia

5. El Test Gestáltico Visomotor de Bender. (Madurez Visomotora).

6. El Test de Bender y Benton (Organicidad)

7. La Prueba de Exploración Pedagógica para la etapa inicial de A y L. Para la exploración del lenguaje.

b) EVALUACION CONDUCTUAL:

El niño es evaluado mediante la Observación y la prueba psicológica de la Escala de Evaluación Conductual de Martín Kozloff.

b.l. La Observación en el niño se realizará en interacción con sus padres en las siguientes actividades:

– Juego con sus padres.

Alimentación.

– Muda de ropa.

– Aseo.

A través de la observación del niño se evaluará:

– La conducta motora: fina y gruesa.

– La atención a estímulos visuales.

– El seguimiento de instrucciones con gestos.

Se registrarán:

– El humos del niño.

– Las características físicas del niño.

b.2. La Escala de Evaluación Conductual de Martin Kozloff, evalúa las áreas de:

– Habilidades de disposición para el aprendizaje.

– Habilidades de escuchar, mirar, moverse.

– Habilidades de imitación motora.

– Habilidades de imitación verbal.

– Lenguaje funcional

– Habilidades de trabajo doméstico y autonomía.

– Conductas problemáticas.

Después de realizarse las evaluaciones se efectuará un Informe Psicológico con las debidas recomendaciones a los padres.

La pronta detección permite tomar las medidas terapéuticas necesarias a fin de poder llevar al niño que la padece a un programa de estimulación temprana que posteriormente se traducirá en una educación especial para niños sordos. Si su pérdida es profunda o asociada con otros problemas.

3. EL EXAMEN DE LENGUAJE, APRENDIZAJE Y NIVELES DE RENDIMIENTO

Permite determinar si el niño comprende lo que se le dice, si posee algo de vocabulario y si lo usa adecuadamente. También determina el nivel de desarrollo de las habilidades que intervienen en la ledo-escritura y el cálculo, así como posibles fallas en la adquisición de los procesos básicos del aprendizaje escolar.

4. EXAMEN Y PERFIL PSICOMOTOR

Permite determinar las habilidades motrices gruesas y finas del niño y su dominio de las nociones de espacio, tiempo y ritmo necesarias para su aprendizaje.

5.OTROS EXAMENES

En algunos casos el diagnóstico requiere de exámenes auxiliares como análisis clínicos, potenciales evocados, tomografía axial computarizada, resonancia magnética, Spect y otros. Los padres tienen la libertad de elegir dónde realizarlos y luego nos harán llegar los resultados.

EL DIAGNOSTICO INTEGRAL

El trabajo debe ser de equipo interdisciplinario ya que ello permite conocer en forma integral el problema del niño y establecer el tratamiento individual o grupal que requiera el niño sordo.

l. Tipos de pruebas auditivas

Permiten conocer el grado de pérdida, si requiere de audífonos y de que tipo necesitara para utilizar sus restos auditivos.

a. Acumetría

La acumetría explora y evalúa la audición utilizando el diapasón, es una prueba gruesa. Es posible realizar el estudio cualitativo y cuantitativo y mediante su comparación se puede obtener la ubicación de la lesión, lo cual permitirá establecer si es una hipoacusia de transmisión o de recepción.

b. Audiometría de Potenciales evocados

Es una técnica de encefalografía audiométrica que muestra la actividad eléctrica del cerebro. Se realiza en niños pequeños porque esta prueba no necesita de una respuesta motora del niño. Sirve para saber si el recién nacido o lactante es o no definitivamente sordo.

c. La Audiometría

La audiometría evalúa los restos auditivos utilizando el audiómetro.

Es un aparato electro-acústico que emite sonidos a diferentes frecuencias e intensidad. Las respuestas que da el niño se anota en un audiograma; el que luego será interpretado por un audiólogo.

2. El Audiograma

Es el resultado de una audiometría tomada por el audiólogo y es la representación gráfica de la audición según los parámetros de intensidad (decibeles) y frecuencia (Hertz).

3. La prótesis auditiva o audífono

Es un aparato mecánico, electrónico y electro-acústico en miniatura para aumentar y adaptar las señales acústicas, que consta de micrófono, amplificador, altavoz y una fuente de energía (pila o acumulador).

Cuando el médico lo aconseje se deberá adaptar la prótesis auditiva en los niños hipoacúsicos lo antes posible e iniciar la educación auditiva:

Diferenciar sonido-silencio, duración del sonido, intensidad del sonido, tonos-instrumentos, ritmos, discriminación de sonidos, discriminación de palabras.

Adelantos modernos

Aunque la tecnología disponible actualmente para las personas hipoacúsicas ya es efectiva, és1a experimenta mejoras día a día. Avances mayores se realizan continuamente para que aun niños con pérdidas auditivas severas y profundas puedan tener acceso a grandes cantidades a grandes cantidades de sonido que pueden ser utilizadas para el desarrollo de lenguaje oral.

V. DETECCION GRUESA DE LA PÉRDIDA AUDITIVA

l. Desarrollo normal de la audición

a. Nacimiento a 3 meses

Parpadea o se sobresalta cuando se produce un ruido fuerte y repentino.

Se tranquiliza al escuchar la voz de su madre.

b. De 3 a 6 meses

– Reacciona ante la voz de su madre o emite algún sonido.

– Imita sus propios sonidos: agu, lala, etc.

– Disfruta con las sonajas u otros juguetes que hacen ruido.

– Se queda quieto al oír un ruido nuevo.

c. De 6 a 10 meses

Comprende cuando se le llama por su nombre.

Reacciona o voltea ante el sonido de una voz, el teléfono o el timbre.

d. De 10 a 15 meses

Imita sonidos y palabras sencillas.

Ante una indicación verbal, señala o identifica objetos que le son familiares.

e. De 15 a 18 meses

Obedece órdenes verbales sencillas.

Dice sus primeras palabras aunque no las pronuncie claramente.

f. De 18 a 24 meses

Tiene de 10 a 20 palabras.

Utiliza palabras- frase para indicar necesidades o deseos: “pan”, “no”, “auto-papá”, “zapato mi”, etc.

2. Indicadores de posible pérdida auditiva

a. Características para observar una sordera desde el nacimiento

Es demasiado pasivo, no llora, ni molesta.

Se atora con frecuencia sea con líquidos o sólidos.

Tiene un año y se duda de la audición del niño

Tiene dos años y aún no dice papá o mamá.

Tiene tres años y no dice palabras sino una jerga ininteligible.

Tiene cuatro años y aún no dice frases.

Tiene cinco años y aún habla como bebe.

Es ronco permanentemente (disfónico)

Se atropella para hablar al punto de no entendérsele.

Se bloquea en su expresión verbal (tartamudea).

b. Características que nos ayuda a identificar al sordo en la escolaridad

Físicas:

No contesta cuando se le pregunta.

Coloca su mano junto al pabellón de la oreja.

Se aproxima a la persona que habla.

Toma posiciones inusuales

Respira por la boca

Supuraciones al oído.

Es lento e inseguro.

Arrastra los pies porque no oye el ruido que produce.

Mira fijamente la cara de quien habla.

Tiene dificultad en la orientación y en el sentido de equilibrio.

Del Habla:

Tiene defectos de lenguaje.

Su voz es frecuentemente alta.

Evita conversar porque carece de fluidez.

En algunos casos no puede producir palabras por no haberlos escuchado nunca.

Presenta dificultades para adquirir conceptos abstractos.

Fonación

Las características de la alteración son:

Son frecuentes las anomalías respiratorias.

Los movimientos laríngeos son anormales, produciéndose una voz débil, áspera o ronca.

Los movimientos articulatorios son defectuosos, tienen muchos problemas para pluralizar: articulan mejor las vocales, son pocos los niños sordos que logran aceptable articulación.

La mudez completa raramente se presenta en el niño sordo: el niño que posee buenos restos auditivos hablará más y mejor. El niño aislado tendrá menos probabilidades de adquirir un buen lenguaje.

Entre los 2 y 3 años el niño pierde el balbuceo que tenía y empieza a usar la mímica y los gestos para comunicarse: A partir de los 3 años suele ser ya evidente la falta de lenguaje y paulatinamente la alteración del tono de voz.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

La falta de desarrollo del lenguaje no siempre significa sordera, otras alteraciones pueden ser determinantes de modificaciones importantes en la instalación del lenguaje ocasionando un retardo. La inmadurez, retardo mental, disfunciones cerebrales, factores emocionales, etc., pueden alterar también el lenguaje por causas ajenas a la sensibilidad auditiva planteando un problema médico diagnóstico de gran responsabilidad que debe ser abordado por un equipo de especialistas que aportando cada quien lo suyo lleguen a una certera presunción que garantice la habilitación y el porvenir de estos pequeños pacientes.

Los niños de quienes se sospecha sordera o hipoacusia suelen llegar a la consulta bajo diferentes circunstancias y en diferentes etapas de la vida, pero generalmente son traídos por sus padres porque no hablan y se duda de la existencia de. audición. Esta entrevista resulta habitual en nuestro medio .entre los dos y medio y los cuatro años de edad. Sólo excepcionalmente padres experimentados concurren antes del plazo mencionado al observar en su pequeño un comportamiento diferente al de sus hermanos normoyentes.

En otras ocasiones somos consultados por. niños de mayor edad con manifestaciones deficitarias del lenguaje que pasaron desapercibidas en el ambiente hogareño, pero que se evidenciaron al iniciarse los estudios preescolares o que ensordecieron bruscamente y se advierten en ellos regresión del lenguaje adquirido normalmente.

Ante la existencia de tales problemas debemos practicar un cuidadoso examen psicológico y dar un diagnóstico que se ajuste a la realidad con el fin de poder aprovechar al máximo los medios médico-psicopedagógicos a nuestro alcance y así obtener el mejor rendimiento en beneficio del paciente, su familia y la sociedad.

LOS EFECTOS EN LAS INTERACCIONES EN EL HOGAR

Interacciones en el hogar

El problema auditivo en el educando puede tener serias repercusiones en la comunicación entre padres e hijos. Kenworthy (1986) encontró que los problemas auditivos de un alumno alteran de forma sustancial la información lingüística proporcionada por los padrés en los niveles conversacional e interacciona!. También se ha encontrado diferencias en las interacciones de madres e hijos en edad preescolar con trastornos auditivos.

Se encontró que las madres de estos niños se dirigían a ellos con verbalizaciones con un menor nivel de complejidad cognitiva e iniciaban la conversación más del doble de veces que sus hijos.

En otras investigaciones se encontró que algunas madres de niños con problemas auditivos tenían elevados niveles de ansiedad, depresión y problemas en general al compararlas con las madres de niños con audición normal.

TRATAMIENTO DEL NIÑO SORDO

El tratamiento del niño sordo o hipoacúsico abarca etapas y esferas de tipo pedagógico, psicológico y físico. El tratamiento pedagógico está dirigido a que el niño adquiera fundamentalmente la capacidad para comunicarse y sobre esta, lograr la adquisición de conductas académicas. Se discute mucho sobre la edad en que se debe empezar el tratamiento pedagógico. Ahora se acepta que la educación debe empezar cuando se descubre la sordera. Cuanto más temprano mejor.

Cuando es pequeño es importante no sólo el aprender a hablar sino también la adquisición del “lenguaje interior” antes de aprender a hablar. Porque el sordo necesita comprender y reconocer.

En los niños pequeños el tratamiento abarca no sólo el lenguaje sino también el aprestamiento de todas las áreas de desarrollo. La meta es desarrollar las· potencialidades de las educandos a través de una participación activa, tomando en cuenta los diversos estilos de aprendizaje.

VI. ETAPAS DE LA HABILITACION PEDAGOGICA

1. Etapas familiares.

En esta etapa se consideran los siguientes pasos necesarios:

a. La detección o evaluación temprana.

b. La aceptación de los padres de familia.

c. La información de los padres para luego recibir un buen asesoramiento

d. Tarea educativa y rehabilitadora de la familia.

2. Etapa Escolar.

a. Intervención temprana.

Tiene varios aspectos según el desarrollo del niño y se realiza desde el momento en que se detecta  la sordera. A través de una estimulación adecuada desarrollará habilidades que le permitan integrarse al ambiente escolar para luego poder iniciar su educación en un Centro de Educación Especial o en uno regular según el tipo de pérdida o lesión.

b. Estimulación inicial.

Se continuará desarrollando las potencialidades motoras, intelectuales de comunicación y de formación de la personalidad.

Paralelamente se desarrollarán las técnicas compensatorias: entrenamiento auditivo, entrenamiento perceptual, articulación, lenguaje de señas y lectura labio facial.

Por ejemplo la educación o entrenamiento perceptual, permite afinar en el niño la capacidad de percibir, memorizar, asociar y evaluar todo lo que ve  y toca, motivando la atención, el interés y desarrollando al máximo su capacidad para aprender. Los campos sobre los que se trabaja son: 1) visual, 2) auditivo y 3) táctil.

c. Educación Primaria.

En el transcurso de su educación primaria algunos niños se integran a colegios de educación regular en donde concluyen su educación.

d. Capacitación Laboral

Otros niños que no logran integrarse terminan su educación primaria en el Centro de Educación Especial y luego continúan en Centros de Capacitación Laboral o Institutos Técnicos.

3. Condiciones para una buena rehabilitación

– Conocer el tipo de pérdida auditiva y los restos auditivos que tiene el niño.

– La edad en que se adquirió la sordera (antes o después de aprender el lenguaje).

– La etiología (causa) de la pérdida.

– El estado neurológico, si hay o no compromiso cerebral.

– La actitud del niño.

– La reacción de la familia ante el problema y su grado de cooperación y refuerzo.

– La edad de inicio de la rehabilitación. ·

– Los medios disponibles: diagnósticos, prótesis, etc.

– Metodología funcional, de acuerdo a las necesidades del niño.

4. TECNICAS COMPENSATORIAS PARA LA REHABILITACION

a. Lenguaje de Señas

Es el tipo de comunicación innata en el sordo y es la que le da comodidad. El lenguaje de señas involucra a la vista como medio principal de comunicación a través de señas manuales con significado.

Los elementos básicos consisten en movimientos y orientación de las manos con respecto al cuerpo, también hace uso del espacio, la dirección y la velocidad del movimiento y de la expresión facial y corporal. Cada signo representa a veces concepto o una sola palabra. Este recurso usado tempranamente le da al niño un desarrollo normal de su inteligencia y se realiza como aprendizaje natural y fácil.

b. Entrenamiento Auditivo

El entrenamiento auditivo, es en la rehabilitación del niño sordo uno de los aspectos más específicos e importantes. Con la ejercitación se logra obtener la mayor funcionalidad posible de sus restos auditivos y la utilización de los mismos. No todos los niños sordos tienen la misma capacidad auditiva, pero todos pueden aprender a escuchar. Desde temprana edad se les puede ayudar a utilizar el poco o mucho oído que tenga. El entrenamiento auditivo debe empezar tan pronto como sea musicales, grabaciones o cualquier juguete u objeto que haga ruido. Es un aprendizaje secuenciado y sistematizado.

c. Lectura Labio facial

La lectura Labio-facial es comprender e interpretar los gestos de la cara y el movimiento de los labios. La expresión de los ojos es muy importante. A la lectura labio-facial, se le suele llamar también “lectura de la palabra”, “lectura labial” y “lectura labio facial”. La lectura labiofacial no es un sustituto al oído, es el único medio que tiene el niño sordo para comprender el lenguaje; es su única fuente de comprensión y de aprender el significado del lenguaje.

Para el aprendizaje de este método se debe tener buena atención y concentración, rapidez mental, memoria visual, extrae el significado, intuición suplementaria y tener buenos restos auditivos. El niño sordo sólo leerá algunas palabras guías y hará su suplencia mental .Sólo el 40% de los sonidos son visibles en los labios.

La maestra debe estar a una distancia de 1 ó 4 metros; demasiado lejos o cerca dificulta el aprendizaje. Los movimientos articulatorios deben ser claros pero no demasiados exagerados. La luz debe ser buena y no crear muchas sombras.

Con esta técnica el niño:

. Amplía su círculo social

. Comprende el lenguaje hablado y fija su significado.

. Es un canal para adquirir un mayor lenguaje interior.

. Contribuye al afianzamiento de la articulación.

Hoy la “lectura labial” o lectura de las palabras del interlocutor es un método de gran importancia. El sordo debe ser un lector labial eficiente. Aunque la información no se saca sólo de los labios sino de todo el rostro, por eso algunos prefieren definir este sistema como “lectura facial”. Los mecanismos utilizados son:

– Mecanismo lexicológico, cuando el niño es capaz de leer sólo las palabras que conoce en forma precisa, por ejemplo, papá, papa; pata, pala; es altamente probable que el niño interprete papá en lugar de papa y pata en lugar de pala por ser palabras más conocidas.

– Mecanismo sintáctico, por este mecanismo el niño sordo puede reconocer la palabra pronunciada gracias a la forma o estructura de la frase; ejemplo: más, vas, paz; ¿Adónde vas?, ”Juana es más alta”, “La guerra y la paz”. Las palabras sueltas o solas son más difíciles de entender, en una oración es más sencillo comprenderlos como en los ejemplos anteriores.

– Mecanismo ideológico o semántico. Cuando el niño hipoacúsico opta por el mejor significado que conlleva al sentido del mensaje o idea central. Para un sordo será muy difícil comprender por labiolectura frases como “el barco es grande, no hay soles”; pero si podrá comprender mejor oraciones como “el barco se hundió, no hay dinero”.

-Mecanismo Mímico. El niño o persona con deficiencia auditiva entenderá el lenguaje apoyado por la mímica que realiza el interlocutor pues todo el cuerpo, y no sólo los labios, incrementa las posibilidades de acierto.

d. Articulación o Habla

Es el proceso de dar forma a la voz, se concibe como un elemento mecánico de la expresión oral, incluye únicamente la formación sonora de fonemas, sílabas, palabras y frases; .

Engloba las siguientes habilidades básicas para la producción del habla.

1. Relajación.

2. Respiración.

3. Praxias.

– Para soplar

– Para movilidad de labios.

4. Emisión.

-Fonemas

-Sílabas

-Palabras

-Oraciones

VII. ALTERNATIVAS DE COMUNICACIÓN UTILIZADA POR LAS PERSONAS SORDAS

La controversia acerca de cuál es la mejor manera de educar a las personas con discapacidad auditiva ha persistido durante siglos. Sin embargo, el poco consenso que se tiene acerca de la educación en esta área gira en torno a la necesidad de desarrollar el lenguaje y la comunicación del individuo, ya que la comunicación se considera como el principal vehículo a través. del cual los niños pueden procesar la información, expresarse y lograr un desarrollo psicológico sano.

La mayoría de los educadores de personas con deficiencias auditivas están de acuerdo en que estos niños, independientemente de su grado de discapacidad, pueden aprender algún tipo de lenguaje, así como a leer y a escribir. Sin embargo, existen diferentes puntos de vista acerca acerca de los modos de comunicación que se deben emplear en la enseñanza de estos niños, por lo que los educadores en ésta área han tenido un largo y acalorado debate acerca de los méritos y desventajas de cada uno de los métodos de enseñanza comúnmente utilizados: el oral, el manual y el llamado de comunicación total. Dicha controversia persiste hasta nuestros días.

En síntesis, el método oral tiende a lograr que el niño sordo se comunique oralmente. Y el método manual trata de lograr que el niño sordo se comunique por medio del lenguaje mímico gestual. En los últimos años ha surgido el método llamado de Comunicación Total, que es fundamentalmente una combinación del método oral y manual, aunque se afirma que es más mímico gestual con apoyo oral.

Adicionalmente, se presentan el métod9 de Rochester y el lenguaje de signos estadounidense los cuales se consideran métodos de vanguardia en la educación del niño con deficiencias auditivas.

1) Métodos y recursos más comunes para la enseñanza

a. Comunicación con señas o Comunicación manual

Todos empleamos la comunicación manual hasta cierto grado: hacemos señas para que la gente se acerque, le decimos adiós con la mano, señalamos hacia las cosas que queremos e ilustramos el tamaño del pez que hemos capturado y hasta insultamos con señas. La comunicación manual consiste en enviar información con nuestras manos y brazos y recibir información por nuestros ojos.

Técnicamente, el lenguaje mímico o comunicación manual se basa en la utilización de gestos, mímicas y signos que utiliza el niño para expresar su pensamiento; hace uso de una serie de expresiones, actitudes, movimientos, etc., con los cuales pone en relieve una idea, su idea, independientemente del lenguaje hablado. Este lenguaje mímico es innato en el deficiente auditivo y no se puede suprimir porque es espontáneo.

Con la mímica se describen infinidad de conceptos; es un método ideal para que estos niños entiendan, aunque también sufrirán sus limitaciones al querer comunicarse con el mundo de los oyentes.

Sin embargo, una de las dificultades de este lenguaje mímico es que no es idéntico o igual, en todos los países. Recientemente, se ha publicado un vocabulario internacional para que resulte útil a todos los deficientes auditivos.

b. Deletreo digital o manual

El método dactilológico o manual, que nació en Francia en el siglo XVIII, es iniciado por el abate de L”Epeé, para la educación de los deficientes auditivos. Emplea las dos manos en su alfabeto manual, pero sólo le da utilidad para los nombres propios y todo lo demás lo manifiesta gestualmente.

La dactilología no es más que el alfabeto donde las diferentes letras son representadas por unos movimientos y posiciones concretas de los dedos.

El alfabeto manual es el más viejo de los sistemas: Ya los antiguos usaban signos para simbolizar los sonidos y, más tarde, en la Edad

Media, los monjes se comunicaban de la misma manera.

c. Lenguaje señalado (CUED SPEECH)

Permite aprender el lenguaje oral por medio de la lectura labio facial ayudado por señales visuales. Ayuda a diferenciar los sonidos que se ven parecidos en los labios. Ejemplo: m/p, e/i, o/u, bata/pata.

Un sistema de ayuda a la “lectura labial” es el sistema CUED SPEECH que utiliza en las primeras fases de aprendizaje, junto con la lectura labial, “métodos manuales”. De esta forma, las consonantes que en la lectura labial pueden confundirse, se acompañan con movimientos de las manos; las vocales confusas en los labios se acompañan con posiciones distintas de las manos alrededor de la cara. El niño aprenderá, posteriormente, a leer en los labios sin ayuda de las manos. En este sistema la unidad de base es la sílaba.

d. Método simultáneo

Es perfectamente posible que una persona hable oralmente y use el lenguaje mímico y el alfabeto manual al mismo tiempo. Si el alumno tiene algún resto auditivo puede oír alguna palabra, si usa audífono mejor, de este modo se le ofrece al sordo tres vías de comunicación.

e. Comunicación oral

Significa “desmutización” y, consiste en enseñar a hablar al niño sordo. Comprende principalmente: labio-lectura, método oral propiamente dicho, estimulación auditiva, método acústico, aro magnético, método de Guberine y el desarrollo del lenguaje. En realidad el método básico es la combinación del oral con labio-lectura, los demás métodos sirven de apoyo.

Este método oral permite al niño sordo comprender el lenguaje hablado y le ayuda de diferentes maneras a mejorar su articulación.

Cuando el niño usa los tres sentidos básicos que involucra el método, su aprendizaje es mejor y más rápido tanto para la comprensión como para la articulación y expresión. No es fácil hacer hablar a un deficiente auditivo· profundo. La profesora o profesor debe tener gran experiencia y habilidad para usarlas en beneficio del niño.

El deficiente auditivo no se limita a oír unos sonidos, sino que aprende fonemas, palabras, frases, distintas formas de lenguaje, que pronunciará luego en forma correcta y precisa. El niño se inicia en el método ejercitando la movilidad de los órganos de la fonación; utiliza la gimnasia respiratoria para un mejor desarrollo de la fonación y sigue luego con ejercicios predesmutizantes, en base de soplos principalmente.

Se ejercita también en el desarrollo de la lectura labial y finalmente éste utiliza la audición residual del pequeño para su reeducación.

En los últimos años ha cobrado particular importancia, más aún con la aparición de la amplificación del efecto acústico (audífonos) que mejora la audición y pronunciación de las personas con restos auditivos.

Generalmente la educación abarca desde los 3 años hasta los 18. En nuestro medio se trata que los niveles de educación especial sean similares a los de la educación regular. Los primeros cursos son un periodo preparatorio (de 3 a 6 años), se estimula el lenguaje en todas las áreas de desarrollo. Los siguientes cursos se les denomina como periodo del lenguaje propiamente dicho. Pueden abarcar de los 7 a los

14 años. De 14 a 16 se completan los conocimientos de cultura general.

La preparación laboral se inicia tempranamente, pero en forma intensa a partir de los 16 años. En los casos en que el alumno con hipoacusia haya logrado un buen nivel de comunicación se le trata de ubicar en la educación regular. Este método requiere de personal calificado, que se tenga ayuda electroacústica y que el número de alumnos sea entre 10 y 12 alumnos. El trabajo pedagógico abarca: ejercicios sensorio-motrices, gimnasia respiratoria, pedagogía del lenguaje.

Muchos autores piensan que es el único método adecuado para el tratamiento, aunque puede ser excelente, en los niños sin restos auditivos y con problemas asociados, los logros suelen ser mucho menores.

Quienes defienden el método oral, citan muchas ventajas de éste, la mayoría centradas en el hecho de que muchos niños pueden aprender a hablar inteligiblemente y pueden establecer comunicación con el resto de la sociedad a través de la lectura labial. En suma, afirman que el método oral puede ayudar a la persona a entrar “en el mundo de los oyentes”.

Pese a su popularidad, este método no es el mejor para todos. Por ejemplo, para una persona con deficiencia auditiva profunda es extremadamente difícil desarrollar el habla, ya que no puede reproducir los sonidos vocalizados por el instructor; es decir, no puede imitar sonidos, porque simplemente no escucha ninguno. Por otro lado, leer los labios es en gran parte una mera conjetura, ya que hay muchas palabras que se articulan igual. Es decir, la información que se da por medio del movimiento de los labios es idéntica a varios sonidos diferentes, lo que exige se conozca una base amplia del lenguaje, su sintaxis y gramática y requiere de un gran vocabulario. De hecho, no todas las personas tienen el talento para leer los labios, y se ha encontrado que este sistema es muy difícil, ineficaz y frustrante al no existir comunicación recíproca.

La lectura labial es como un juego de adivinanzas ya que en el lenguaje común existen innumerables casos en los cuales los movimientos

de los labios es idéntico al pronunciar palabras diferentes.

¿Qué es la educación oral para el sordo?

Los objetivos de la educación oral para el sordo son proporcionar a cada niño una experiencia de aprendizaje que enriquezca su autoestima, independencia, creatividad y habilidades de raciocinio, y desarrollar en cada niño sordo la capacidad de escuchar y de hablar.

La educación oral para el sordo requiere de un esfuerzo intensivo y la educación propicia para ayudar al niño a que perciba los sonidos y los una a sus significados. Depende de los esfuerzos diarios de un equipo de personas que laborarán juntas por varios años. Así como la educación oral para el sordo hace uso de la tecnología para amplificar el residuo auditivo que tenga el niño, también reconoce que la tecnología no es únicamente la respuesta.

La educación oral puede adoptar varias formas, tal como terapia individual cuando el niño es muy pequeño y/o como experiencia educativa en grupo, junto con otros niños. Las técnicas educativas utilizadas están basadas en el niño y su familia y siempre proporcionan un ambiente rico en lenguaje, tanto en casa como en la escuela. La educación oral para el sordo está enfocada al desarrollo integral del niño dentro de su familia y dentro de su comunidad.

Razones para optar por la educación oral para el sordo

Hay muchas razones para enseñar al niño sordo a escuchar y a hablar por sí mismo. Algunas son obvias para algunos padres, pero otras pudieran ser nuevas:

La lectura y la escritura son procesos· más sencillos para un niño sordo oralizado. Las investigaciones indican que la lectura y la escritura se basan en pasajes auditivos dentro del cerebro, aun cuando parezca ser habilidades visuales.

La educación oral para el hipoacúsico ofrece más opciones personales durante la vida, desde la elección de la escuela que se atenderán, hasta la profesión a seguir.

La educación oralizada podrá, posiblemente, ofrecer un rango de opciones más amplio en cuanto a amistades, pasatiempos y actividades se refiere.

Los niños que son oralizados se pueden comunicar más fácilmente dentro del mundo de la audición normal. Pueden entonces pedir indicaciones en la calle, pedir un helado, o inclusive, ir a una sala de emergencias hospitalarias sin necesidad de un intérprete.

Los niños sordos oralizados, ya sean anacúsicos o hipoacúsicos, se relacionan con los miembros de la familia de audición normal con mayor facilidad. Esto es importante porque la mayoría de los niños sordos son hijos de padres oyentes.

2) Comunicación Total

Desde que la sordera como deficiencia auditiva crea dificultades de comunicación, es responsabilidad de la escuela enseñar todas las formas de comunicación, tanto orales como gestuales, esta afirmación es una de las tantas propuestas que plantea la filosofía de la Comunicación Total, la cual es aceptada en los programas educativos tanto en EEUU como en Europa y en muchos países latinoamericanos. En nuestro medio, es considerada como una buena alternativa educativa para el sordo.

La Comunicación total no es un método es una filosofía; es un modo de vivir, es un modo de comprender, de entender la educación de la persona sorda. Esto significa que deben fomentarse y explorarse todos los modos o cualquier modo de comunicación: habla, lectura labial, audición, comunicación simultánea, deletreo manual, gestos, mímica, dibujo, grabados, escrituras; etc., con el fín de lograr una conversación fluida en el niño sordo.

La Comunicación total permite que el niño utilice todos los medios de comunicación posibles para aprender, comprender e intercambiar pensamientos, sentimientos e ideas. Por otra parte brinda al niño libertad para desarrollar sus capacidades intelectuales, sin restricciones, salvo las que le impone su disminución y en los primeros años de vida del niño, la utilización temprana del lenguaje de señas posibilita la relación entre padre e hijo en el desarrollo psicológico y social necesario para la comunicación espontánea. El término “Comunicación Total” fue introducido en 1969 por la Escuela para Personas con discapacidad auditiva de Maryland, estados Unidos. Este fue un intento importante por acabar con la controversia que ha existido desde que empezó la enseñanza pública para estas personas, aproximadamente hace dos siglos. ·

El término de comunicación total puede ser interpretado de dos maneras:

– La comunicación total es el uso simultáneo o combinado del habla y de señas, deletreo manual, lectura labial y el uso de restos auditivos.

– La comunicación total es la elección del uso del habla y la lectura labial, señas, deletreo manual y el uso de restos auditivos dependiendo de la situación.

3. El enfoque funcional

Resulta sumamente positivo aprovechar lo bueno de cada método y de cada sistema, dejando de lado la contraposición y buscando la complementariedad.

El proceso educativo debe ser abierto y dinámico, adaptándose en todo momento a las necesidades, al nivel de desarrollo y al ritmo de maduración del niño. Ningún método es el “mejor” todos son buenos en la medida que funcionen bien para cada niño.

Según su tipo de pérdida, su medio ambiente y las circunstancias que los rodean.

VIII. CONSIDERACIONES GENERALES PARA EL TRABAJO

1. La profesora de aula deberá observar la limitación que trae su alumno consigo y también aquellas dificultades que se presentan en él como consecuencia del mismo problema (psicosociales, psicológicos).

2. Tener en cuenta la fecha· de ·la adquisición de la sordera es importante puesto que el problema se presenta en forma en forma diferente en cada individuo: por ejemplo, en el caso de que el niño haya tenido un conocimiento del mundo sonoro (post-locutivo) y de aquel que tiene sordera congénita.

3. Es indispensable que los métodos empleados sean escogidos, desarrollados y adaptados a las posibilidades del niño.

4. El problema de la educación del sordo se asocia con problemas de comportamiento. El niño a veces es reacio y violento, pero esto es el resultado de la imposibilidad de comunicarse, de hacerse comprender y de captar el deseo de otros. ·

5. Con frecuencia el sordo, se coloca en posición defensiva y llega a oponerse, rehúsa a participar, se rodea de aquellos que lo protegen.

ACTITUDES DEL PROFESOR CON EL ALUMNO SORDO

l. Lo primero que debe hacer la profesora o el profesor es comprender al niño en sus demandas tanto como en su necesidad de comunicación.

2. El niño sordo solo se distingue de los otros niños porque no puede oír, no nos olvidemos que es inteligente y que tiene su propia personalidad (gustos y aversiones propios).

3. Con los niños sordos seamos cariñosos, demostrándoles en todo momento que los queremos; la vida con ellos nos parecerá difícil pero estará lleno de satisfacciones si aprendemos a tener paciencia.

4. Debemos hacer que tome parte en todos los quehaceres: juegos, viajes, agasajos, debemos esperar de él, lo mismo que esperamos de los demás, dándoles comprensión y afecto.

5. No permitiremos que su sordera le impida adquirir el buen comportamiento que le ayudará a llevarse bien con los demás.

6. La disciplina es importante para orientar el desarrollo socioemocional del niño por conductas seguras y sanas; el ingrediente necesario para conseguir esta disciplina es tener una buena relación con el niño.

7. Es de mucha ayuda establecer reglas y hacer que se cumplan para adecuar el comportamiento a la necesidad que tiene el niño de explorar, aprender y descubrir.

FUNDAMENTOS· PARA LA EDUCACION DEL NIÑO CON DEFICIENCIA AUDITIVA

Sánchez y Clbs (1997) con respecto de la educación del niño con deficiencia auditiva señalan cuatro factores importantes a considerar:

1) la inteligencia 2) el grado de impedimento auditivo 3) la edad en que se inició la hipoacusia y 4) la presencia de otras limitaciones concomitantes.

1. Inteligencia

El grado de inteligencia se puede afectar seriamente  por las experiencias acumuladas del niño. La experiencia más relevante que afecta el desarrollo del niño con deficiencia auditiva es su relativa incapacidad para dominar el lenguaje, en particular conceptos abstractos. Estas limitaciones afectan naturalmente la ejecución en las pruebas verbales de inteligencia, pero no a las escalas ejecutivas, en donde las experiencias de estos niños no son sustancialmente diferentes a las de los demás.

El progreso de los niños con limitaciones auditivas en la escuela es parcialmente dependiente de su inteligencia y de sus habilidades conceptuales, como leer y generalizar, sacar conclusiones y usar indicaciones sutiles. Sin embargo, su ejecución en las pruebas de inteligencia no verbal, indica que los niños que son atendidos en una escuela regular presentan la misma distribución de inteligencia que los normoyentes.

Vernon (1968) revisó algunas investigaciones acerca de la inteligencia de los niños con deficiencia auditiva y descubrió que cuando las pruebas eran aplicadas por personas con experiencia: los resultados mostraban que estos niños tenían una inteligencia igual a los normoyentes; así, concluyó que algunos informes habían subestimado la inteligencia de los niños con deficiencia auditiva por falta de pericia ·de los examinadores.

Por otra parte, Myklebust (1960) realizó un estudio de personas con deficiencia auditiva y desarrollo mental y señaló que éstas eran inferiores en algunos aspectos intelectuales a quienes no tenían alteración en su capacidad auditiva, aunque eran iguales o superiores en otros. Por ejemplo, encontró que los niños con esta discapacidad eran superiores a los niños normoyentes en memoria de diseños, memoria táctil y memoria de movimiento; pero inferiores en espacio de los dedos, espacio visual y memoria de puntos.

2. Grado de Impedimento Auditivo

Tanto en las escuelas regulares como en las especiales, los niños con deficiencia auditiva pueden presentar: 1) pérdida grave de la· audición del habla, con un rango de 71 a 90 decibeles; 2) pérdida extrema de la audición en un nivel de más de 91 decibeles, o 3) una pérdida auditiva marcada o profunda combinada con limitaciones adicionales.

Los niños con pérdida grave de la audición tienen considerables residuos auditivos y pueden ganar audición con ayudas mecánicas. En otras palabras para los propósitos educativos, el hiño tiene discapacidad auditiva cuando a pesar del tratamiento adecuado y las ayudas auditivas, no pueden desarrollar el lenguaje y el habla. Los niños con sordera extrema difícilmente adquirirán el lenguaje y el habla.

3. Edad en que se inició la Sordera

La mayoría de los autores enfatizan las implicaciones de la edad en que el niño perdió la audición· con respecto al desarrollo del lenguaje.

Por ejemplo, el niño que pierde la audición después de haber adquirido el lenguaje es diferente a aquél que nace con discapacidad auditiva o  que pierde la audición antes de aprender a hablar; el progreso en este último es mucho más lento. Por supuesto, mientras más avanzada es la edad en que pierde la audición y más se adelante en el habla y en comprender el lenguaje, su educación posterior es más fácil.

4. Presencia de otras limitaciones.

Con frecuencia, los niños con discapacidad auditiva presentan además otras discapacidades como pueden ser el retardo mental y las limitaciones visuales. Craig y Craig (1977) informaron que aproximadamente 25% de los niños inscritos en clases para niños con discapacidad auditiva tenían otras discapacidades.

El tener discapacidad múltiple tiende a inhibir más el desarrollo educativo. En este sentido Jesema (1975) encontró que los estudiantes que no tenían otras limitaciones tendían sacar calificaciones más· altas que los niños con limitaciones adicionales.

En resumen, la educación de los· niños con discapacidad auditiva debe diseñarse considerando las características individuales del educando. Factores como el grado de hipoacusia, la edad en que se perdió la audición, el apoyo y aceptación de la familia y la presencia de multidiscapacidad influyen en la capacidad del niño para aprender y determinan el desarrollo máximo de su potencial escolar.

LA ESTIMULACION TEMPRANA EN NIÑOS CON DEFICIENCIA AUDITIVA

Ante la presencia de un déficit auditivo; surge la lógica necesidad de atender y estimular al niño tan temprano como sea posible, sin que esto signifique centrarse en su discapacidad y dejar de lado otras esferas importantes de su evolución.

Podemos entender la Estimulación Temprana desde una perspectiva general como “un conjunto de acciones relacionadas entre sí, que tienden a proporcionar al niño las experiencias que necesita para lograr el máximo de su desarrollo potencial” (Montenegro, 1983). En el caso específico del trabajo con niños sordos vamos a entenderla como un proceso, tal como lo plantea Heese (1990), .el cual conlleva cuatro aspectos:

– Detección (sospecha de la presencia de un déficit auditivo

– Diagnóstico (evaluaciones especializadas)

– Intervención (núcleo del trabajo: ejecución de actividades específicas)

– Asesoramiento (trabajo con los padres)

Si bien es cierto los Programas de Estimulación Temprana pueden centrarse en el niño o en la familia, en cualquiera de los dos casos no debe perderse de vista que el objetivo de trabajo no es acelerar el desarrollo, sino respetar el ritmo y características individuales. Tratando de aprovechar al máximo el potencial del bebé.

Los programas centrados en el niño, generalmente se llevan a cabo en instituciones especializadas a las que el bebé debe asistir en un horario establecido y trabajar con un profesional, que, además, va a guiar a los padres según las necesidades de cada caso para que hagan extensivo el trabajo en casa. Los programas centrados en la familia por su parte, se realizan exclusivamente en el hogar, previa capacitación de los padres.

La intervención con bebés sordos, se basa en los siguientes principios:

Globalización: entiende al niño como “un todo en desarrollo”, que está en constante interacción con el ambiente, de manera multifactorial.

Prevención: pretende evitar que se agudicen las dificultades del niño y brinda la oportunidad de una observación sistemática con la intención de detectar dificultades concomitantes que puedan interferir la evolución del niño.

Reeducación: realiza acciones que tienden a atenuar las implicancias negativas de la sordera.

Compensación: trata ·de potencializar las áreas que el niño mantiene intactas con el objetivo de disminuir las consecuencias negativas de la sordera.

Corrección e integración: busca la modificación de hábitos negativos y la estimulación de actitudes que faciliten su integración.

PREVENCIÓN DE LAS DEFICIENCIAS AUDITIVAS

Es difícil prevenir una deficiencia auditiva y también es difícil establecer luego una terapia causal. Cualquier medio que se use, una vez puesta en relieve la deficiencia auditiva, no solucionará el problema. Ninguna sordera severa o profunda puede recuperarse satisfactoriamente.

Sin embargo, en· algunos casos se pueden tomar ciertas medidas preventivas; se puede luchar contra determinadas inflamaciones e infecciones; degeneraciones medicamentosas, etc., pero, en realidad ninguna de estas terapias significan una solución demasiado eficaz.

Los deficientes auditivos de dominio genético pueden ser localizados a través de numerosos exámenes cromosómicos y a través de la Historia Clínica que se consigue cuando se pregunta a la familia una serie de antecedentes y detalles. Cuando aparece una infección, generalmente se recomiendan antibióticos, debe procurarse que no sean atáxicos y principalmente no suministrarlos en forma intensiva. Se debe proteger el oído en caso de intoxicaciones medicamentosas, absteniéndose en lo posible tomar fármacos que no corresponden a una adecuada medicación o prescripción. Debe evitarse ingerir medicamentos peligrosos como la estreptomicina, la kanamicina, polimixinina B, biomicina, etc., ninguno de éstos está excento de toxicidad.

Los controles serológicos son indispensables para evitar la aparición de algunas enfermedades infecciosas. Es conveniente aislar a una mujer embarazada de bebés afectados de alguna enfermedad infecciosa y contagiosa. Igualmente, las gestantes deben evitar todo tipo de drogas (analgésicos, anestésicos, etc.) si no se toman en dosis muy adecuadas y bajo control pueden causar serios. problemas. Por otro lado, se debe procurar que el parto se realice en las mejores condiciones posibles. Un gran número de deficiencias auditivas se producen al momento del parto.

BIBLIOGRAFIA

Jacobo Bustinza,  Félix. (2008) Psicología Excepcional: Estudio de niños y jóvenes con necesidades educativas especiales. Arequipa, Perú.

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